lunes, 3 de marzo de 2014

Siempre quise ser concursante de OT ...

Desde que en 2001 pasamos gran parte de segundo de periodismo reunidos la pandilla de amigos el lunes por la noche para ver las aventuras y desventuras de un grupo de aspirantes a cantantes en una Academia, siempre se me quedó la espinita clavada de querer ser un concursante de Operación Triunfo. ¿No os parecían lo más? Estar todo el día compitiendo, llorando, diciendo que cumples tu sueño, corriendo por la pasarela, recibiendo puteos, volviendo a repetir que peleas por tu sueño, muriéndote de la pena cuando echaban a un compañero, volviendo a decir no sé qué historias de tu sueño, sufriendo con las nominaciones, de nuevo lo del sueño ... era todo tan bonito y tan kitsch que yo sólo podía odiarme a mí mismo por tener voz de gato atropellado y no poder ser concursante de OT y decir eso de, cosa rara, 'estoy aquí para perseguir mi sueño'.

Dicho esto ¿no os parece que el NOTODO FilmFest es como el Operación Triunfo del mundo del corto patrio? Lo tiene todo: concursantes, nominaciones, críticas destructivas, premios, repercusión, gente que se pasa todo el año preparándose para participar, odios, filias, fobias, vacas sagradas, enfats terribles ... pues eso, el caso es que ya que no podía ser concursante de OT, la verdad es que me tenía que quitar la espinita clavada de no haber participado jamás en el NOTODO y este año, por fin, lo he hecho ... 


Hace ya un tiempecillo que Roberto Pérez Toledo me propuso escribir una historia, entre el naif más tierno y el bizarrismo más delirante, basado en un hecho real que nos pasó a él y a mí. Yo me lo tomé a guasa pero lo cierto es que siempre volvía a esa idea y al final la cosa ha germinado en 'Dead Celebrities', mi primera incursión en el terreno del NOTODO. Rodado como simple experimento, al final es uno de los trabajos de los que más orgulloso me siento, sobre todo porque regresé con mi equipo a la sensación de rodar por puro placer, sin nervios, sin pérdidas de dinero, sin estreses, simplemente por el puro placer de coger una cámara, una buena iluminación, unos grandes actores y jugar ...

'Dead Celebrities' son David Tortosa y Alicia Rubio. Él es uno de esos actores para los que me pasaría la vida entera escribiendo papeles, un actor mayúsculo, generoso y que espero que un día encabece el reparto de mi primera película. Por Ali tenía adoración desde hace años y unas ganas locas de trabajar con ella, que es pura intuición, carisma, talento y luz. Los dos juntos son Maggie y Nacho, una pareja que se ha enamorado pero que también ha descubierto que tienen un superpoder que puede arrasar con todo ... 

Un lujazo haberme reencontrado con mi equipo y seguir disfrutando de ellos como si fuéramos críos ... 

Aquí tenéis 'Dead Celebrities', a ver si os gusta ... y si os mola, que rule:



jueves, 20 de febrero de 2014

Dos hermanas para la historia (y la iconografía gay y freak)


Criarse en un pueblo de Cádiz de 5.000 habitantes es muy duro para un cinéfilo. El gran momento del año para mí era cuando mi madre me llevaba a Sevilla o Jerez al cine, preferiblemente en Navidades para aprovechar las compras y visitar el ya extinto Pryca en busca de eso que a los pueblerinos nos fascinaba tanto en la era pre-internet: los centros comerciales. La película Disney de ese año era siempre mi evento anual, el momento de pagar la entrada, sentarme en una butaca, atiborrarme a palomitas e intentar entender porqué lo que veía en la gigantesca pantalla blanca me llamaba tanto la atención y me atrapaba hasta que en septiembre (ya lo sabéis, siempre por tiempo limitado) aparecía en VHS (anda que no me he preguntado veces qué hubiera sido de mí si hubiera nacido ahora en la era de 'verlo todo a un click').

Disney marcó mi infancia de niño raro de pueblo adicto al cine. 'La sirenita' fue la primera vez que pisé una sala; 'La bella y la bestia' me llegó a obsesionar', con 'Aladdín' empecé a preocuparme por el hecho de que el protagonista y su pelo despeinado me llamara más la atención que Jasmine, y 'El rey león' ... bueno, el perro de mi familia se llama Simba, el mío Pumba, así que imagino que no es muy complicado comprender el impacto que el Hamlet africano tuvo en aquel niño de 12 años que en noviembre de 1994 decidió que quería hacer cine cuando salió del Cine Cervantes (una sola sala inmensa, aún sigue en pie) de Sevilla.

Ver cine de animación de Disney se ha convertido, con el paso de los años, en un ritual casi nostálgico aunque sería incapaz de recordar el final de 'Tiana y el sapo' o una sola estrofa de 'Enredados'. Era casi un deber y obligación por todos los buenos momentos que me habían dado en el pasado ... Hasta que 'Frozen', en una tarde de gripe, delirios y fiebre, ha llegado a mi vida.

'Frozen' no sólo es una maravillosa y espectacular historia de aventuras, también es un musical extraordinario y una colección de clichés disneyanos hechos pedazos y recompuestos para un público nuevo, mucho más cínico que el de antes pero también deseando que los protagonistas consigan su objetivo ... sólo que esta vez no es casarse sino reforzar la relación entre dos hermanas separadas por un poder destructivo. Mujeres guerreras, personajes que le echan el puteo a la prota porque se quiere casar con un príncipe después de una canción de 2:30 (glorioso ese momento), mucha mala leche, una historia negrísima y cruel oculta pero latente en todo momento debajo de la superficie de cuento de hadas ... y, sobre todo, un espectacular plantel de máscaras donde uno no sabe quién es el bueno y quién es el malo. Y Elsa y Ana convirtiéndose en referentes para toda una nueva generación de maricas, freaks y todos aquellos que se sientan diferentes.

IMPRESCINDIBLE 'Frozen', os dejo con el MOMENTAZO:




jueves, 9 de enero de 2014

El regalo de año nuevo de los Coen.


Uno de mis propósitos de año nuevo ha sido estrechar la relación con mi blog, últimamente estamos distantes como una pareja que ha convertido el follar en hacer los deberes. Yo que fuí el blogger más activo de mi facultad y que ahora apenas paso por este planeta para hacerle un apaño rápido y que se corra lo antes posible ...

Quizás ha sido porque el final de 2013 fue un caos de buenas noticias, de cambios importantes y de reordenamientos vitales y profesionales. A lo mejor es porque el caralibro y el pajarito azul nos han enseñado que es mucho más fácil, rápido y popular una publicación rápida que alcance los 100 likes en una hora (¿no es ese el máximo exponente de la popularidad ahora mismo, el equivalente a ser la jefa de animadoras de antaño?)

Pero este blog y yo nos volvemos a unir porque he decidido que un año que empieza viendo 'A propósito de Llewyn Davis' sólo puede ser un gran año.


Enorme película la de los Coen, un retrato absolutamente arrebatador de la figura del perdedor gracias a la cual existen los triunfadores. Y no, esta vez el loser no gana, ni tiene redención ni se le abren las puertas de ningún sitio. Un perdedor como Diosa (o los Coen) mandan: irascible, patético, encantador, humillado pero digno, talentoso pero no tanto como él mismo se piensa .... Llewyn Davis es un poco todos nosotros, encantados de conocernos pero durmiendo en sofás de amigos mientras nos repetimos que no vendemos nuestro arte al demonio.

Esta última película de los Coen es cine para disfrutar tranquilo, para perderse en sus colores fríos, en sus escenas sin diálogo pero demoledoras (esa duda sobre si girar o no al pueblo mientras se conduce, el viaje en metro con el gato -con algunos de los más fascinantes planos del año- o esos zapatos mojados en un café perdido de Chicago ...) y con un espíritu atemporal, de esos que no es ni viejo ni nuevo, como una buena canción folk.

'A propósito de Llewyn Davis' es un regalo de año nuevo para los que aún creemos que el cine se salva gracias a historias como ésta y a perdedores que aún creemos en lo que hacemos, como Llewyn, como mis amigos, como yo mismo ...

Enorme película para retomar mi relación de amor y sexo con este blog, ya no vale limitarse a hacer los deberes.

El tráiler: