miércoles, 27 de noviembre de 2013

Cástings que inspiran ...


Hace un par de años trabajé con Antonio Naharro, el co-director de 'Yo, también', en un curso de interpretación ante la cámara donde me encargué de grabar y montar los vídeos de los alumnos. Él venía de estar nominado al Goya a la mejor dirección novel por su película y estaba escribiendo la siguiente, yo estaba en un punto en que no encontraba inspiración ninguna después de haber parido '3,2 (lo que hacen las novias)'. Durante uno de los desayunos le pregunté como se prepara para escribir y me contestó que simplemente se levantaba, se tomaba un café y se ponía una peli que le inspirara, que le diera ganas de hacer de cosas, y después se ponía a escribir ...  me dije a mí mismo que tenía que probar ese método pero tal como me lo planteé, se me olvidó a los cinco minutos y recuperé mi costumbre de darle un paseo a mi perro, dejando el móvil, el iPod y cualquier distracción en casa, justo antes de ponerme delante del ordenador para intentar eyacular una nueva historia.

Anoche recordé el consejo de Antonio cuando salí de ver 'Cásting', ópera prima de Jorge Naranjo. ¿Por qué? Pues porque salí de la Sala Berlanga del Matadero de Madrid con ganas de escribir, de rodar, de ensayar, de llamar a mis actores y plantearles que nos lanzáramos a la locura de rodar un largo porque sí, por pura necesidad de seguir moviéndonos. Así de inspiradora es 'Cásting', un caramelito destinado a ocupar un lugar privilegiado en el nuevo y joven cine español, un disfrute lleno de mala baba y diálogos desternillantes pero que te congelan la sonrisa de una línea a otra de guión. Fresca, arrolladora, sin pretensiones pero a la vez inevitablemente profunda y encantadora, esta primera peli de Jorge es cine guerrilla hecho sin dinero pero con un tremendo sentido de la oportunidad ...

Una gozada de guión, una mezcla envidable de ficción y realidad y unos Javier López y Esther Rivas convirtiéndose en los Jesse y Celine españoles con un derroche de naturalidad, de vitalidad y de ganas de abrirse futuro en nuestro cine a machetazos. Enamorado también salí de dos nombres: Bea Arjona, y esa capacidad abrumadora de convertir lo difícil en algo sencillo gracias a esos equilibrios acojonantes que hace entre la comedia y el drama; y Ken Appledorn que tiene uno de los monólogos mejor construidos, y más puñeteramente difíciles, del año.

Y a Jorge hay que seguirle la pista, que no todos los días aparece en nuestro cine un digno heredero del mejor indie. Estoy seguro de que Billy Wilder estaría muy ogulloso de este 'Cásting'. El tráiler:




lunes, 25 de noviembre de 2013

Primeros planos.

Para mí la magia de un actor o actriz reside en cómo es capaz de aguantar un inmisericorde primer plano, lejos de cualquier truco o artificio. Sólo sus ojos, su cara, cualquier mínima expresión suya y todo eso frente al espectador ... ahí es donde los grandes se la juegan, miden su talento y pueden conseguir romper la barrera de la pantalla y quedarse a vivir en el recuerdo y en el corazón de quien les observa. 

Y si hay un primer plano que hoy por hoy me fascina es el de Maggie Civantos: 

Fotografía de Sergio Lardiez 

He trabajado con muchos actores pero a muy pocos les digo que son MIS actores, parte de mi familia artística y pieza indispensable de mi vida. Maggie es una de ellas, una actriz que luego se convirtió en amiga, más tarde en musa y ahora en casi una hermana. La Civantos es luz, verdad, carisma, talento, comicidad, drama,  música ... y, sobre todo, es uno de los mejores primeros planos que yo recuerdo haber visto en cine.

El sábado pasado tuve la suerte de verla en 'Temporal', primera película del genial Catxo donde la Civantos tiene uno de los protagonistas de una historia coral con la precariedad laboral y la desesperanza actual como sólida base cinematográfica. Una especie de 'Magnolia' versus 'Los lunes al sol' mezclado con el arrollador estilo visual de un joven Iñárritu donde brillan esos primeros planos mantenidos de Maggie, capaz de desarmar a cualquiera.


'Temporal' es cine de ahora, del hecho con pasión y esfuerzo, del que agita con rabia y orgullo la bandera del 'bajo presupuesto' pero a la vez levanta la cabeza con dignidad y un acabado formal que ya quisieran muchas producciones hechas con dos millones de euros. La primera película de Catxo es una mirada incisiva, arrolladora y despiadada a la situación actual de nuestra generación, a sus mierdas, a los encargados de cagarnos encima y a las mil maneras que siempre vamos a tener los que recibimos esa caca de limpiárnosla y volver a estar limpios. Es cine de verdad, de culto, de tripas y corazón ...

Y luego está ella, Maggie y sus primeros planos que invitan a escribirle papeles, a crearle personajes, a convertirla en objetivo de nuestras palabras inventadas y de nuestros planos. Porque verla a través de un objetivo es ver eso que, por mucho talento que se tenga, sólo aparece en una actriz entre un millón ... la VIDA reflejada en unos ojos que han nacido para actuar.

No os perdáis 'Temporal', estará toda esta semana en la Sala Artistic Metropol por sólo 3 euritos. Tenéis toda la información pinchando aquí

El tráiler:




lunes, 11 de noviembre de 2013

Cuestión de ex novios y redes sociales ...

'De todos los cafés del mundo, tuvo que elegir el mío' ... así se lamentaba el bueno de Rick en 'Casablanca' cuando se reencuentra con su ex Ilsa en la otra punta del mundo, en el bar que él regenta y donde la última persona que se esperaba encontrar era a ella. Ya se sabe, una mariposa bate sus alas en Pekín y, al otro lado de la tierra, dos ex-novios se cruzan, se paran y su mundo se tambalea ...

Si Rick e Ilsa hubieran roto su relación ahora, quizás la frase más célebre de 'Casablanca' (con permiso de la final) no hubiera hecho falta. Estoy seguro de que él le hubiera bloqueado a ella en Facebook pero Ilsa habría acabado por leer el blog de Rick, cotillear su Instagram, ver que había abierto un local en Casablanca ... No sólo eso, alguno de los dos se las habría apañado para poner algún tweet con doble sentido, algo que sólo el otro pudiera entender y que se deja ahí, en el ciberespacio, con la esperanza de que se lea. 

Los corazones rotos, en época de redes sociales, tardan mucho más en recomponerse.


El viernes, durante mi turno en el bar que nos da de comer mientras el cine nos brinda esa oportunidad (¡JA!) que nunca llega, levanté los ojos de las cañas y me encontré, mirando la carta, a la última persona que me habría imaginado ver allí, un ex novio de la época de la facultad, la típica relación tormentosa que nos curte y que uno cree que jamás olvidará ... pero sí, de repente me encontré mirando a un extraño que casi ni reconocía. Antes de llamarle por su nombre, pensando que ojalá tuviera un doble y realmente no fuera él, me di cuenta de que ya casi ni me acordaba de esa persona. Estaba muy guapo, eso sí, extraordinariamente fibrado, vestido y peinado a la última e insultantemente moreno. Le llamé y sí, era él, no había dobles que valieran ... se acercó e imaginé que él pensaría algo parecido de mí respecto a cómo había cambiado: yo ahora llevo el pelo corto, despeinado, tengo un pendiente en la nariz que antes no existía, diez kilos menos y una mezcla extraña de acentos. Yo hacía tiempo que había dejado de cotillear su blog y su facebook, no le pregunté si él había hecho lo mismo pero imaginé que sí por las preguntas que me hizo. Es curioso como dos personas que han tenido el sabor del semen del otro en su boca, son capaces de comportarse como dos perfectos y cordiales desconocidos con el paso del tiempo ...

Al contrario de lo que le pasaba a Rick y a Ilsa, mi generación se da cuenta de que se ha curado el corazón cuando deja de cotillear las redes sociales del otro:


Yo nunca estuve con nadie en el colegio o en el instituto, no perdí la virginidad hasta los 20 y no me enamoré de verdad hasta los 21, durante el tercer curso de periodismo en la facultad. Pero recuerdo a amigos que lo pasaron fatal con 17 años, cuando te prendas de alguien, emprendes una relación y acaba saliendo mal ... y te lo tenías que encontrar todos los días en el patio, en el recreo, entre cambios de clase o en la plaza del pueblo (algo muy normal cuando te has criado como yo en una localidad de no  más de 6.000 habitantes). Y da grima pensar que para mi generación una ruptura o un ex siempre va a ser así ... porque facebook, instagram o twitter siempre nos va a recordar que sigue ahí, que se ha vuelto a emparejar, que sigue en pie, que visita sitios sin ti ...

Pobre Rick, el tuvo que irse a Casablanca para olvidar a Ilsa y, aún así, ella acabó entrando en su local. Estoy seguro de que, en épocas de instagram, ese reencuentro tendría más de 500 likes.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Cult movie instantánea.

Si había una peli a la que tenía ganas desde hace meses, ésa era 'STOCKHOLM'. ¿Por qué? Por la sencilla razón de que ¡por fin! una producción española había sido capaz de hacer un tráiler con el que al espectador se le cayera la baba:


Ayer estuvimos en el preestreno de 'STOCKHOLM' y, durante unos escasos noventa minutos, el mundo desapareció a mi alrededor. El guión, magistral y único, te hace caer en una tela de araña tan romántica, arrebatadora, sexual y perversa que se te olvida todo lo demás, sólo eres capaz de mirar a una Aura Garrido fascinante y a un Javier Pereira tan encantadoramente cabrón que, si somos un pelín sinceros, es un espejo en el que mirarnos, mal que nos pese.

'STOCKHOLM', como cualquier noche de farra mítica que recordemos, puede empezar siendo un género y acabar convertida en otro. Sólo un polvo separa el romanticismo del casi terror cotidiano, el de andar por casa, el de la mañana después a las promesas absurdas que se hacen unos treinteañeros que han visto demasiadas veces 'Antes del amanecer'. Intento argumentar algo de la película pero sólo se me ocurren adjetivos: rompedora, brutal, fascinante, perversa, cruel, romántica, cabrona ... ÚNICA.


Lo único malo que puedo decir de 'STOCKHOLM' es que creo que le va a pesar mucho su condición de película independiente española. Si viniera de otro país, sin cambiar ni un solo plano de la absorbente dirección de Rodrigo Sorogoyen, estoy convencido de que sería el gran must del año, la cinta de la que todo el mundo hablaría, el sleeper de la taquilla ... Eso sí, sería maravilloso que me tuviera que callar la boca porque al final el público respondiera ante este derroche de talento joven made in Spain. Mal que le pese a Montoro.

Un 11 sobre 10.