sábado, 28 de septiembre de 2013

Cortometrajistas que hacen que la vida valga la pena ...

Los años que llevo intentando labrarme una paupérrima carrera como cortometrajista me han enseñado que en mi generación hay tres tipos de autores: los que han aprendido a caminar en un fino equilibrio entre curro y exposición en las redes sociales; los que se ponen detrás de una cámara pero realmente piensan en tweets y mientras miran al combo (y son conscientes de que el foto fija le está enfocando) no ven lo que ahí aparece sino que están rumiando en el filtro que le pondrán a la imagen que subirán a instagram; y, en último lugar, los que se dedican a escribir con pasión, a trabajar con ganas y a vivir en el mundo real. En este último grupo, sin duda, está Juan Francisco Viruega, uno de esos cortometrajistas que inspiran, que son un ejemplo y que producen envidia sana por esa mezcla portentosa de talento y capacidad inagotable para trabajar.


Juanfran es el director de dos de mis cortos favoritos del mundo mundial, el magnífico 'Estocolmo' y el fascinante 'Postales desde la luna'. Y es uno de esos tíos con los que da gusto tomarse un vino, siendo capaz de hablar de muchas más cosas que cine. Y encima es guapo y encantador. Un asco, vamos. Como dijo Sandra Bullock de Carey Mulligan cuando la primera recogió su Oscar en la categoría en la que ambas estaban nominadas: 'tu talento, tu carisma, tu juventud ... me ponen enferma'

El caso es que Juanfran llevaba mucho tiempo hablándome de 'Solsticio', su último trabajo, un drama sobre la familia que puede ser su adiós al mundo del corto antes de decirle 'hola' a lo que todos esperamos con ansias y desesperación, su primer largo. Éste es el tráiler, disfrutarlo como se merece ... y quedaros con el nombre de este almeriense que lo vais a oír muchas, muchas, muchas veces en el futuro. 

El tráiler:

https://vimeo.com/75545671

(Como blogger se ha puesto muy tonto y ahora no deja incrustar vídeos de vimeo, tenéis que pinchar el enlace y gozáis como un cochino en un lodazal con el adelanto de 'Solsticio`)




jueves, 26 de septiembre de 2013

Brujas a la vasca.


Entramos al cine apiñados como ovejas, cosas de los preestrenos. Una guardia de seguridad, armada con una cámara de infrarrojos con la que no dejará de dar por culo durante toda la proyección, nos acomoda de mala manera en la segunda fila de una sala abarrotadísima dispuesta a dejarse llevar por lo nuevo de Álex de la Iglesia. Yo llevo meses intentándolo pero aún soy incapaz de recitar el título de memoria, sin trabarme ... 'Las brujas de Zuguir' ... no, así no, es 'Las brujas de Zugar... ¿Zugar qué?'. Mientras intento repetir en mi cerebro de rubio el nombre, los créditos empiezan y se oyen unos gritos en la sala, entre el público. Son dos tíos insultándose entre ellos, a grito pelado y con una predisposición tremenda a que las palomitas vuelen por la sala. Carlos y yo pensamos que es una estrategia publicitaria de la propia película, que dos actores contratados van a animar el cotarro al más puro estilo de la Iglesia se van a dar de hostias como si fueran los payasos desquiciados de esa obra maestra que fue 'Balada triste de trompeta'. Pero no, no son intérpretes aunque los guantazos que se dan son muy reales. A todo esto, los créditos de 'Las brujas de Zugarramurdi' continúan desfilando sobre la pantalla y la guarda de seguridad sigue más interesada en vigilar que ningún espectador grabe la peli con su teléfono móvil antes que por separar a los dos que se reparten estopa. Cosas del cine ...

Así hemos empezado a ver 'Las brujas de Zugarramurdi', un comienzo inmejorable (por lo grotesco) para este delirio con la marca de la Iglesia escrita a fuego en cada fotograma. Mal que le pese a muchos, esto es cine de autor al 200%, un viaje personalísimo a las virtudes y defectos de un DIRECTOR poco dispuesto a complacer a todos. 'Si hago cine dependiendo de gustar a todo el mundo, acabaré haciendo pan', le oía decir al gran Álex hace poco en una entrevista. Y si algo se puede asegurar después de ver a estas brujas, es que lo último que ha hecho es eso, más bien se ha encargado de guisar un puchero bien cargado de violencia, comedia, acción, terror y costumbrismo. Todo bien mezclado y servido con un guión irregular pero valiente, con un reparto perfecto que se lo pasa en grande (ojito con Mario Casas y Hugo Silva, que casi se meriendan a la Maura y a gran Terele) y un ritmo endiablado que poco tiene que envidiarle a los blockbusters americanos.

Que sí, que como viene siendo habitual de la Iglesia no sabe como acabar su película y acaba haciéndolo por acumulación y usando la pirotecnia. Y que la duración se le va de las manos ... pero es que se le perdona por ese comienzo arrollador, por lo bien rodada que está, por esa secuencia demencial con Carmen Maura hablando por teléfono ... desde el techo ... o por esa primera media hora al más puro estilo 'La matanza de Texas' pero a lo vasco. 

Demencial, grotesca, espídica, loca ... puro Álex de la Iglesia. Ojalá arrase en taquilla.

El tráiler:


martes, 10 de septiembre de 2013

Carta a LA HERVÁS ...


Queridísima María,

la primera vez que oí tu nombre fue de la boca de, como no, Maggie Civantos. Yo estaba desesperado porque no encontraba la actriz perfecta para interpretar a mi Marta en '¿A quién te llevarías a una isla desierta?' y, después de acabar hasta el gorro de ver videobooks que no me decían nada, la señorita Civantos me dijo: 'tengo una amiga que puede encajar muy bien en ese papel, te paso el enlace a su web y échale un vistazo'. A golpe de primer ratón no puede dejar de pensar que no eras más que otra actriz muy mona, muy esbelta y muy perfectísima de la muerte para fotos de moda ... y eso me daba una pereza tremenda. Yo es que soy muy burro María, que le vamos a hacer, ya me conoces y eres consciente de que apenas tengo unos segundos de lucidez y sentido común al día. De las fotos pasé al videobook y le di al play ... y vi eso, lo que siempre andamos buscando y pocas veces encontramos los directores ... vi la magia, vi la comedia, vi el drama, vi esa luz enorme que, aunque lo intentaras, nunca podrías tapar. Cinco minutos después te estaba escribiendo para ofrecerte directamente el papel de Marta y tú, para mi sorpresa, ni te dignaste en contestar. Cinco días después llegó esa respuesta: 'perdona, estoy en Nueva York, hablamos en cuanto vuelva'. Buh, una diva, pensé yo. Te lo repito, ya sabes que soy muy burro y me da por pensar estas cosas ... pero el caso es que volviste, me escribiste y me dijiste que sí, que claro que hacías el papel de Marta.

Recuerdo la primera vez que te vi en persona, perdida en las escaleras del bloque donde hacíamos la primera lectura del libreto y comiéndote unas naranjas, vestida apenas con unos botines, unos vaqueros y un jersey que te quedaba enorme ... y aún así estabas guapísima y me sacabas casi una cabeza de altura. A pesar de que sabes que nuestro amor era imposible (más que nada por nuestra común afición al género masculino) no pude cerrar la boca ante semejante impresión de mujer. Pero eso quedó en la nada más absoluta cuando te sentaste a la mesa y leíste tu papel, ese monólogo sobre el desamor que tanto has repetido en más de treinta funciones de nuestra isla desierta. Volví a ver la luz, la magia ... y supe que, en cierta manera, había encontrado a una de esas actrices que me cambian el rumbo profesional, que me hacen querer ser mejor director y guionista para poder así escribir papeles a su altura. Tú eras una de ellas, lo tenía clarísimo.

Luego llegó Eme y 'Mejor dirección novel', el revival de '¿A quién te llevarías a una isla desierta?' y la actriz que deja de ser eso para convertirse en amiga, compañera y profesional. Y ayer vi a la ACTRIZ con mayúsculas en tu estreno, en ese monólogo bestial que es 'Confesiones a Alá' que es, no sólo tu mejor trabajo, sino también el papel que hará que medio Madrid se quede con tu nombre grabado a fuego. Además, tienes apellido de actriz de raza, se te puede llamar LA HERVÁS y todos sabrán perfectamente quien eres, como la Verdú, la Echegui, la Abril, la Maura ... las grandes amiga, entre las que tú estás ya. Y no, no me digas que soy exagerado o que digo esto porque te quiero, ayer levantaste a un teatro lleno hasta la bandera que apenas podía contener la respiración después de verte dejándote el alma y las tripas durante dos horas en el escenario. Tú sola, sin nada más que tu talento descomunal y un texto abrumador. Tú, LA HERVÁS, haciendo magia con tu cuerpo, con tu voz, con tus palabras ... con tu corazón que ayer nos regalaste a cada uno de los espectadores de 'Confesiones a Alá'.


Gracias María, gracias por hacer un trabajo que me hace recordar porqué me quiero dedicar a esto. Gracias por tu mirada, por tu sexualidad en la parte central de la obra, por ser capaz de transmitir tanto a pesar de que estar en ocasiones oculta por completo detrás de un maldito burka. Gracias por ese momentazo cantando el 'New York, New York' y ser capaz de poner los pelos de punta con cada intención no dicha pero implícita en cada frase de la canción. Gracias por crear tanto arte y por demostrar que ni el IVA de los cojones, ni la crisis, ni este Gobierno, podrá nunca con la ilusión y la CULTURA en mayúsculas que tú y tu director, Arturo Turón, nos regalasteis ayer.

Gracias María por hacer con este trabajazo que me sienta tan orgulloso de que mi nombre haya estado alguna vez ligado profesionalmente al tuyo.

Ayer te vi tocar el cielo como pocas veces he visto hacerlo a una actriz ... ahora te toca adueñarte de él.

Gracias María por esta maravilla de monólogo.

Jota.