domingo, 30 de junio de 2013

Diez imágenes para una despedida.

Diez fotos, diez momentos para despedir a 'Mejor dirección novel'. Ayer tuvimos la última función de nuestra obra de teatro, llegamos al final de un viaje apasionante, duro, agotador, largo pero también inolvidable y curativo. Aún con la resaca emocional (y qué coño, también de la otra) me he tirado al sofá con mi taza de 'El rey león', el primer café de la mañana (o del mediodía) y me he puesto a trastear en el iPhone para encontrarme con estos diez momentos:

Momento 1, los viajes en moto con la Civantos. Siempre que Maggie pasaba a buscarme en su bicharraco para ir al teatro no podía evitar sentirme un poco como María Valverde en '3 metros sobre el cielo'. Maggie conducía, yo me agarraba a ella como una colegiala y los dos nos pegábamos un repaso a nuestros estados de ánimo mientras yo presumía de 'novia' y moto que sólo duran los cinco minutos que tardamos en llegar a Garaje Lumiére. Maggie siempre ha conseguido recogerme seriote en la puerta de mi casa y sin embargo llegar a la sala descojonado de la risa y con unas ganas tremendas de todo.


Momento 2, la cortina roja. Nuestra casa, ese sitio tan especial, tan valiente y que, pese a todo, seguirá de pie aunque la incompetencia de los de arriba lo cierren. Y lo hará porque lo que hay detrás de esa cortina roja ha unido a toda una generación que vamos a dejarnos la piel, el alma, las tripas, los cojones y el coño en seguir contando historias.


Momento 3, 'Cuatro septiembres al año'. La falsa película que hemos creado y alrededor de la cual gira toda la trama de 'Mejor dirección novel'. Nos hace gracia, mucha, que los espectadores de nuestra obra salgan de la función con la sensación de haberla visto realmente. Quien sabe, quizás sea el momento de hacerla realidad.


Momento 4, ellos. Sí, mi equipo técnico pero también los mejores amigos que uno podría tener. Capaces de contagiar su pasión por el teatro y el cine a cualquiera pero ante todo capaces de conseguir que nunca me caiga y, si lo hago, de levantarme en el mismo momento en que me doy de morros contra el suelo. No son mi equipo, ni siquiera son ya amigos ... son mi familia.


Momento 5, las polaroids. La cámara de fotos polaroid de Paco acabó convirtiéndose en la séptima protagonista de 'Mejor dirección novel' (porque el sexto e improvisado prota siempre ha sido el público que se ha visto metido hasta el cuello en la trama de la obra).


Momento 6, el final del viaje. Éste era uno de los póster de 'Cuatro septiembres al año' que decoraban la escenografía. Al final de la función se lo quedó Gonzalo y ahora está lleno de lo que muchos no nos atrevemos a decir con palabras por timidez. Un rotulador negro lo decora con recuerdos, emociones, chascarrillos y mucho, mucho cariño. Cinco meses de ensayos, funciones y aprendizaje en forma de dedicatorias.


Momento 7, alcohol, flyers y pollas azules. Los otros grandes protagonistas de la obra, quien la haya visto sabrá porqué.


Momento 8, mi 'hermano' y yo. Paco es algo más que mi coguionista y mi mejor amigo, para mí es mi hermano. Los que nos seguís desde hace tiempo sabréis que en 'Mejor dirección novel' recuperamos a dos personajes de 'Placer', Leo y Adrián. Y uno de los momentos que más me gusta de mi filmografía, la historia de la polla azul de Leo. Pues aquí está ... y Paco y yo ayer mantuvimos una lucha a muerte para llevárnosla a casa como recuerdo del atrezzo. Ganó él ... ¡mierda!


Momento 9, solos en el teatro. Quedarte con tus amigos, con tu equipo y con la gente que quieres a solas en la sala, con todo cerrado, bebiendo, charlando, llorando y arreglando el  mundo fue un momento inolvidable. Porque todo este viaje se puede resumir en palabras como ilusión, amor, ganas y abrazos. Abrazos llenos de verdad y de ganas de cambiar las cosas.


Momento 10, mis actores. Ellos, el corazón de 'Mejor dirección novel', Ignacio Mateos, Maggie Civantos, María Hervás, Gonzalo Grillo y Pablo Cabrera. Cinco bestias pardas de la interpretación, cinco amigos, cinco personas increíbles que me han dado la vida, que me han ayudado en todo, que se han metido en los personajes hasta la médula y confiando ciegamente en mí ... cinco corazones que no les caben en el pecho y cinco intérpretes con los que ojalá siga currando toda la vida.

                                    

Terminó 'Mejor dirección novel ' pero a nosotros no nos para nadie. 

viernes, 28 de junio de 2013

Tras la cortina roja ...

Una de las escenas que más me emociona del cine pertenece a 'Cinéma Paradiso'. Y no, no es el mítico final con los besos cortados y descubiertos por Totó, se trata del momento en que él tiene que asistir a la demolición del mítico cine donde se ha criado, donde aprendió a montar películas y donde vio por primera vez emociones y sentimientos reflejados en la pantalla y que él no había vivido aún. Puede sonar exagerado pero los que aspiramos a vivir de contar historias sabemos que hay edificios que son más que un lugar físico, son cajas de sentimientos, oportunidades, recuerdos y de momentos que marcan. Totó tenía su Nuovo Cinéma Paradiso ... yo he tenido en Madrid a Garaje Lumiére.


Ayer saltó la noticia pero yo, desgraciadamente, ya la conocía desde hace un par de semanas. Lloré en el camerino cuando se lo tuve que contar a mi equipo, todos lloramos de hecho. Porque Garaje era (Y ES, en presente porque siempre estará ahí) el sueño y pasión de una mujer, Celia de Molina, que quiso abrir un espacio en Madrid para los nuevos y viejos creadores, para las obras más arriesgadas, para que nadie se quedara con una historia que contar guardada en un cajón porque las supuestas salas independientes importantes de la capital no se dignan ni siquiera a contestar a un mail. No, Celia siempre estaba abierta a propuestas, se sentaba contigo en ese maravillo sofá rojo de terciopelo del hall y te pedía que le contaras tu obra, te proponía fechas, se entusiasmaba como una niña pequeña con cada detalle que tú le ibas narrando ... ella era la dueña de Garaje, era una empresaria, pero ante todo era y es una persona enamorada de su profesión, el teatro y el cine, y anteponía eso siempre a cualquier interés monetario.

La noticia del cierra de Garaje es demoledora. Porque la carta blanca que se le ha dado a este Gobierno para hacer lo que quiera nos va a pasar una factura tan grande que parece que sólo vamos a despertar cuando estemos de pie, solos, en mitad del páramo desértico en que están convirtiendo la cultura española. Porque están demostrando un desprecio abominable hacia nuestra profesión, riéndose en nuestra cara, destrozando ilusiones, sueños y vidas dedicadas a algo a lo que este Gobierno corrupto y podrido le tiene mucho miedo. Y si tanto pavor le tiene es por algo, porque el cine y el teatro son capaces de llevar voces, ideas e historias a donde el PP no quiere que lleguen ... porque el arte cambia las cosas y eso a quien sólo conoce la dictadura del dinero y el silencio no le gusta. Y si no podemos usar Garaje (u otros teatros como el Arlequín que también cierra) usaremos lo que esté a nuestro alcance, ya sean casas particulares, la calle o nuestros teléfonos móviles.

Gracias Celia, gracias por haber sido tan valiente y luchar hasta dejarte las entrañas. Nunca te lo he dicho pero tú, tu maravillosa familia y Garaje me han salvado la vida, no una sino dos veces. Hace un año llegue a Madrid con mi vida reducida a escombros y tú me abriste la puerta de tu teatro para montar allí '¿A quién te llevarías a una isla desierta?', una obra que acabó salvándome, curándome y recomponiéndome. Y hace sólo unas semanas llegue a una de las funciones de mi segundo experimento teatral, 'Mejor dirección novel', reventado por dentro por culpa de unas emociones (la decepción, la mentira, el engaño ...) que nunca creí que vincularía a una persona de mi vida. Pero así fue, llegué llorando a Garaje y, dos horas después, no había parado de reírme, de ilusionarme ... de sentir gracias a vosotros que tengo una profesión muy hija de puta pero que es capaz de curar heridas.

Gracias Celia, gracias por cada abrazo que me has dado, por las veces en que te achispabas con tres cervezas y me cogías la mano y me decías 'ains, Jotita, algún día ganarás un Goya y se lo tendrás que dedicar a Garaje'. Gracias por tu pasión, por tu amor infinito, por dar tanto sin pedir nada, por abrirnos de par en par las cortinas rojas de tu teatro y hacernos sentir como en casa ... Gracias por luchar. Gracias.

Nosotros nos vamos a despedir de Garaje como mejor sabemos hacer, contando historias. El próximo sábado 29 de junio celebramos la última función de 'Mejor dirección novel'. Pero el lunes ... el lunes va a ser un día para el recuerdo. Volvemos con un pase especial de '¿A quién te llevarías a una isla desierta?', la obra con la que debutamos en Garaje para estar un mes y acabamos representando durante casi un año. Le vamos a decir adiós a este lugar tan mágico con las emociones a flor de piel, con el corazón encogido pero con más ganas de pelear, luchar y dejarnos las tripas en esto.

Celia, gracias por salvarme la vida, gracias por hacer que esta profesión merezca la pena.




martes, 25 de junio de 2013

Pudor.

Pudor (del latín pudor, -oris): Honestidad, modestia, recato.

Mi abuela tardó muchísimo tiempo en decidirse a poner teléfono fijo en casa. El día que lo hizo lo recuerdo como una gran novedad, el ir corriendo a casa de mis amigos para pedirles sus números y apuntarlos en una agenda hortera que mi madre dejó junto al aparato, intentar aprenderme los prefijos de mis conocidos que vivían fuera del pueblo y de Cádiz (que para un niño de 10 años eran más bien escasos), o hasta ocultarme alguna que otra noche para llamar a una línea erótica o al telecupón de Carmen Sevilla para poder jugar con Hugo. Pero pronto se me pasó el efecto novedad y todo volvió a ser como antes, era mejor plantarse en casa de los amigos para que salieran a jugar. Los códigos eran siempre los mismos: la puerta de la calle estaba abierta, la del vestíbulo cerrada (pero sin llave ni pestillo ni nada de eso) y había que llamar para avisar de la presencia de uno, abrir la puerta y soltar un '¿está Adri'? '¿está Fran?' '¿está Javi?' '¿está Nelly?' o el nombre de a quien le tocara ir ese día a la plaza a comer pipas. Eso sí, jamás se podía hacer eso en verano, después de comer, cuando Algodonales se convertía en un pueblo fantasma y las puertas de las casas se cerraban para dormir las siestas obligatorias ... esos días no podíamos llamarnos hasta mínimo las siete de la tarde. Leyes no escritas que todos sabíamos y respetábamos. Aquello era nuestro propio muro de facebook ... y funcionaba mucho mejor que el caralibro. Esperábamos a vernos para contarnos las cosas ... había expectación, había curiosidad y había tiempo entre una anécdota y otra. 

Las cosas cambian y mi primer teléfono móvil me lo compró mi madre el día antes de mudarme a Málaga para estudiar periodismo. Era septiembre, yo hacía dos meses que había cumplido 18 años y mi partida era inminente (aunque nunca sabré si lo hizo por eso o como recompensa a la brillante idea que tuvo mi progenitora de que me operara de fimosis dos días antes de empezar la universidad, con el dolor -mucho, muchísimo- que eso implica). El cacharro era un Alcatel One Touch Easy verde, enorme, pesado pero que a mí me parecía fascinante. Y así empezaron en la facultad los mensajes de texto para quedar, los toques para que un amigo supiera que te acuerdas de él, los 'llámame que no tengo saldo' y la obligación de estar localizados siempre, a un pitido del cacharro verde. Cuando volvía de vacaciones al pueblo me di cuenta de que ya no teníamos que tocar las puertas y gritar el nombre de los amigos, ahora a todos nos bastaban unas teclas para estar en un sitio concreta a una hora exacta. 

Y llegaron las fotos a los móviles ... recuerdo que estaba currando en un cine y era costumbre que los porteros nos encontráramos teléfonos de todo tipo perdidos entre las butacas. El primero que yo vi fue un Nokia último modelo (del 2003, claro) con una cámara cutre pero que entonces era lo más de lo más. Por simple curiosidad lo trasteé hasta que encontré el álbum de imágenes para ver de quien era el telefonito de marras ... y me topé con una foto de una chica mirando al objetivo en plano cenital (todo muy compuesto, muy artístico, muy 'profesional`) mientras se relamía una señora corrida de la cara. Al final siempre acabamos dándole un uso sexual a este tipo de cacharros ... adiós intimidad, adiós .

La primera vez que me hablaron de facebook fue una amiga que volvía del erasmus en Holanda y se lo había abierto para hablar con la gente que había conocido allí. El invento me pareció curioso y me hice uno ... y dije good bye forever a cualquier resquicio de intimidad. Ya podemos saber si un contacto ha comido a mediodía lentejas o comida para mantener el tipito, donde está en cada momento, su opinión exacta de una película en el mismo momento en que la está viendo en el cine, cómo ha sido su gran noche de farra o si está comprometido, divorciado o en una relación complicada. Incluso si alguien te agrega para ligar contigo, ya sabes que cuerpo te vas a encontrar cuando le quites la camisa ... e incluso la polla que vas a mirar cuando bajes los calzoncillos (porque sí, hay contactos de mi facebook que lucen fotos con sus miembros a unos escasos centímetros de la erección). Ya no hay nada para la imaginación ... sólo nos queda para la curiosidad el olor de esa persona (aunque ya sabemos que todas las lefas huelen a lejía).

Ayer me abrí un perfil en instagram para promocionarme un poco de cara a todas las novedades que mi compañía de teatro prepara para después de verano. Obviamente todos mis amigos (o casi todos) están allí, con sus vidas expuestas a golpe de filtro y felicidad absoluta y plena en imágenes. Y de repente, a la tercera foto subida, me di cuenta de que echo terriblemente de menos el pudor, la intimidad ... y como soy tan absurdo, en vez de cerrarme todas las ventanas con las que tengo expuesta mi vida, decido escribir este post 






jueves, 20 de junio de 2013

'TRANCE' o el retorno de Danny Boyle al mejor cine.


Plaza de los Cubos, ayer por la tarde, justo enfrente de los cines Princesa. Estoy esperando a Borja, hemos quedado para cenar algo y ver en la sesión de las 22:30 'TRANCE', la última película de Danny Boyle. Yo trasteo con mi nuevo iPhone comprado de segunda mano (¿contradicción? lo sé, yo mismo soy una contradicción con patas) mientras pienso que 'TRANCE' es una peli muy poco apropiada para el verano, su regusto a cine de entretenimiento de calidad la hace más propicia para otoño-invierno. Pero qué cojones, las chicas que están a mi lado llevan bufanda y yo voy con una camisa de manga larga y tengo un frío del copón a pesar de estar ya a finales de junio. El tiempo está loco y quizás 'TRANCE' sea perfecta para estrenarse ahora, en este extraño invierno eterno que estamos viviendo en Madrid.

Tengo ganas de hincarle el diente, el responsable de 'Trainspotting' es alguien que es capaz de lo mejor y lo peor (¿alguien me puede decir a día de hoy que 'Slumdog Millionaire' no es la peor ganadora del Oscar en décadas?). Esta vez la balanza se equilibra hacia lo bueno, 'TRANCE' es un divertimento sin complejos, un rompecabezas con un guión brillante lleno de giros (imposibles pero justificadísimos) y que salta sin problemas del cine negro al de atracos, de la acción más trepidante al drama más efectista. Todo encaja en una película que se pasa en un plis, con una duración acorde a lo que cuenta (benditos 100 minutos) y que no se avergüenza de ser un entretenimiento de calidad sin más. Y repartazo, hacía tiempo que no veía un cásting tan acertado ... sobre todo por una Rosario Dawson que se atreve con uno de los desnudos integrales más valientes que yo recuerdo. 

Muy, muy, muy recomendable.





martes, 18 de junio de 2013

Expediente PE.


Hace tiempo se publicó la imagen de arriba, perteneciente al Vogue Paris, donde se veía a Penélope Cruz, Kate Winslet, Julianne Moore, Meryl Streep, Gwyneth Paltrow y Naomi Watts. Reunión de altos vuelos, de actrices arriesgadas y valientes, todas ellas nominadas al Oscar y cuatro (incluida a Penélope) ganadoras de la estatuilla. Vi la foto de pasada una mañana, mientras desayunaba, y me pareció una reunión impresionante, algo de lo que los españoles (o al menos los que nos dedicamos a la cultura y al cine) deberíamos estar orgullosos ...  ¡Ay alma cándida, que inocente soy a veces! no me había terminado aún el café cuando en facebook muchísimos de mis contactos, casi todos aspirantes a directores de cine o guionistas, publicaron la imagen con el único objetivo de decir lo maravillosas actrices que eran todas y el 'insulto' que suponía ver a Penélope allí, en medio de tanto talento cuando ella poco más que era un escupitajo y un agravio al mundo de la interpretación y que la culpa de que muchas actrices en nuestro país estén en el paro la tiene Pe y nadie más que Pe. 

Uno de mis amigos facebookeros me mencionó en sus comentarios sobre la portadita del Vogue y, claro, al saltarme la notificación me metí a ver qué se decía sobre ella. Los primeros comentarios eran de cortometrajistas poniendo en práctica eso tan español que es el insulto fácil y el recordar que había hecho mucha basura cuando se fue a Hollywood a buscarse las habichuelas. Leyendo lo que los aspirantes a cineastas decían me vino la risa fácil porque me abruma sobremanera esa capacidad que tienen para llevar su dignidad bien alta, sin mácula, sin mancha alguna, sin ninguna posibilidad (¡válgame Diosa!) de que a ellos les ofrecieran un cheque de varios millones de dólares por dirigir una mierda comercial y lo aceptaran. ¡¡NO!! ¡¡ESO JAMÁS!! Nunca se venderían, ellos seguirían pasando hambre antes que aceptar millones por hacer un cine de encargo ... entiendo que  no le perdonen a Penélope haber hecho 'Sáhara', 'Bandidas', 'Vanilla Sky' y similares. Ellos nunca lo hubieran hecho, ellos son demasiado íntegros para eso, demasiado apegados al noble arte de contar historias y demasiado concienciados con el ARTE, en mayúsculas, como para aceptar dinero por su trabajo. ¡¡¡NUNCA!! ¡¡¡¡¡¡JAMÁS!!!!

Seguí leyendo los comentarios sobre Penélope y mi risa iba en aumento. Podría entrar al trapo pero creo que la señorita Cruz y su trabajo hablan por sí solos. Si una sola persona es capaz de llamarla mala actriz después de ver interpretaciones como las de 'No te muevas', 'Volver', 'Todo es mentira', 'La niña de tus ojos', o su extraordinaria vis cómica (que los cortometrajistas antes citados luego se hartan de repetir que es lo más difícil para un actor/actriz) en 'El amor perjudica seriamente la salud', 'Vicky Cristina Barcelona', 'Bélle Époque' o similares, es que no entiende un cojón de pato de cine. Así lo digo y me quedo en la gloria. 


El gran problema con Penélope en este país (del que los cortometrajistas estos son un fiel reflejo) no tiene nada que ver con sus cualidades como actriz, que le sobran y lo demuestra día a día. El gran problema es el siguiente .... como decía, los primeros comentarios sobre la fotito de Vogue en el facebook de mi amigo hacían alusión a la supuesta mala actriz que era Penélope. Pero, por supuestísimo, no tardó mucho en aparecer el consabido listillo que decía que lo peor de ella era que había triunfado en Hollywood a base de acostarse con Nicolas Cage o Tom Cruise. Y eso es lo que siempre me ha preocupado del tema Pe ... que haya gente que trabaje en el mundo cultural, de mi edad (30 añitos) y que siga pensando que si eres actriz, guapa, joven y triunfas es porque te has comido la polla adecuada en el momento adecuado. Porque todo se reduce a eso con Penélope ¿no? ¿Cuántas conversaciones habéis tenido sobre ella en la que analizáis con razonamientos y con ejemplos su carrera? ¿Y cuántas veces ha tardado en salir en dicha conversación el hecho de que se acostara con el pequeño Tom o con abdominales Matthew?

Se puede tomar como una broma pero a mí me parece tristísimo que alguien joven, currante del mundo del cine, reduzca todo a eso ... a que una actriz triunfadora lo es porque se ha comido un pollón. Me parece terrible y de un machismo asqueroso. Y me podéis llamar exagerado pero creo que poca cultura podemos hacer en este país cuando los propios trabajadores del cine pensamos y hacemos cosas así. Porque somos incapaces de alegrarnos por el trabajo de otra, por sus éxitos, por sus interpretaciones míticas (mal que le pese a muchos, su María Elena, su Raimunda o su Italia son ya referentes del cine mundial) o por verla rodeada de las mejores actrices del mundo. En España lo que nos interesa es el insulto, el apedrear y el escupir desde nuestro propio ámbito a nuestros propios compañeros ...

El día en que esos cortometrajistas tengan éxito ahí estaré yo para preguntarles qué buena polla se han comido para conseguir eso ...

viernes, 14 de junio de 2013

Algunos apuntes sobre 'Mejor dirección novel'.


'Mejor dirección novel' surgió de una imagen muy concreta. Después de una representación de '¿A quién te llevarías a una isla desierta?', nuestra anterior obrita de teatro, una de las actrices, María Hervás, salía pitando para un estreno y salió del camerino con un vestidazo de lentejuelas, la melena peinada a un lado y subida en unos taconazos de estos que te caes y te rompes el tobillo. Pero a pesar de las toneladas de glamour que la Hervás llevaba encima, había algo de lo que no se desprendía a pesar de los brillos y la parafernalia: una actitud de 'éste es mi disfraz pero yo preferiría mil veces ir en deportivas, con chándal y a ver la película sin necesidad de pasar por photocall o besos varios'. Y, de repente, ahí vi un personaje .... y más tarde salió de la nada una historia para envolver a ella, a una mujer espectacular enfundada en un vestido de lentejuelas pero oculta bajo un montón de capas, de mentiras y de reconocimientos.


Paco Anaya y yo escribimos 'Mejor dirección novel' en febrero, en un tiempo récord porque lo único que tuvimos que hacer es echar un vistazo al mundillo del cine que nos rodea, lleno de egos, de mentiras, de actores que le dan al 'me gusta' en todos los estados de facebook de quien les pueda dar trabajo, y de falsas apariencias donde al final lo que parece importar menos es la película que se ha hecho. Pero también quisimos ser sinceros con nosotros mismos y poner en el libreto lo que significa para Paco y para mí crear una historia, mirar a tus amigos como fuente inagotable de anécdotas y el poco tacto que a veces tenemos los artistas para anteponer nuestra obra ante todo y ante todos.


El resultado de 'Mejor dirección novel' es una obra de teatro extrañamente cínica, amarga, oscura y sarcástica. Pero también hemos intentado que sea, a ratos, una mirada entre la comedia y el drama a la amistad, al proceso de creación, al éxito y a las mentiras y verdades del mundillo del cine.

No he querido escribir sobre este trabajo hasta ahora, cuando ya ha pasado un mes desde su estreno y encaramos la recta final de representaciones en Garaje Lumiére, a tres funciones de echar el telón. Y me doy cuenta de que 'Mejor dirección novel' es una de mis historias de las que más orgulloso me siento de haber co-escrito y haber dirigido. Porque es un libreto imperfecto a consciencia, que pretende ser algo vivo y que no deja de cambiar de una función a otra, incluyendo al público al que metemos dentro de la función como el sexto personaje sin que ellos se den cuenta.

El 15, el 22 y 29 de junio serán las últimas oportunidades de conocer a Eme (María Hervás), la directora de cine novel que se ha encontrado con el éxito de golpe y porrazo al estrenar su primera película, 'Cuatro septiembres al año'. A la prémiere ha invitado a sus amigos de la facultad, Adri (Ignacio Mateos), Leo (Maggie Civantos), Esteban (Gonzalo Grillo) e Iván (Pablo Cabrera). La película de Eme dura unos excesivos 150 minutos, todo el mundo dice que es una maravilla (tendrá que serlo si todo el mundo lo dice ¿no?) y ha arañado siete nominaciones a los Goya, entre ellas las de mejor película, mejor dirección novel y mejor guión original. Pero los amigos de Eme van a tener mucho, mucho qué decir sobre la supuesta originalidad del guión de Eme.

Pinchando aquí podéis acceder a la compra de entradas. Queda muy poco para que termine la fiesta de estreno de Eme.






lunes, 10 de junio de 2013

Resacas emocionales.

Las resacas emocionales siempre son las mejores ... te dejan el cuerpo echo polvo, como las de gin tonics, pero los dolores de cabeza son sustituidos por sonrisas bobinas, recuerdos ñoños y ganas, muchas ganas de ... de hacer cosas.

'Hablar cura' me dijo hace unos días uno de mis grandes descubrimientos del último año, el señor Giner. Y, por primera vez, le estoy haciendo caso que para eso él es más viejo (aunque parece más joven y lozano, modo Raimunda en 'Volver') y sabio (modo Yoda) que yo. Por eso hace una semana que empecé a hablar con un desconocido (eufemismo éste de una profesión que siempre he asociado con el cine de Woody Allen) y a sentirme como se sentiría uno de los personajes del director neoyorkino ... no en vano no es la primera vez que alguien (sobre todo un amigo) me dice que el personaje de Penélope Cruz en 'Vicky Cristina Barcelona' parece directamente inspirado en mí ... por eso de la locura, de los gritos y de estar ida por completo de la olla (un beso Penélope). 

Hablar cura. Y las resacas emocionales también. Curioso esto, sobre todo cuando hace una semana exacta que lo más duro que me llevo al gaznate es una caña sin alcohol. Este fin de semana tendría que haber estado en Málaga celebrando algo que al parecer sólo quería celebrar yo. Cambié rápido de planes, rollo película de descubrimiento personal, y decidí emprender un viaje hacia la costa almeriense, a refugiarme en los brazos de Ali, en las playas de Cabo de Gata y en el sofá de ella a ver pelis de los ochenta, sobre todo revisar por enésima vez 'El club de los cinco'. Pero la operación de pelotas de Pumba me rompió a última hora todos los esquemas y he tenido que quedarme en Madrid ... lo que no sabía era la cantidad de resacas emocionales que me esperaban durante estos cuatro días de libertad del curro. 

El sábado, durante la representación de nuestra obrita de teatro 'Mejor Dirección Novel' acabamos todos llorando en el camerino. Los planetas se habían alineado para que saliera una función perfecta, con todo en su lugar, con los actores soberbios y el público entregadísimo a pesar de ese niño de 12 años cuya madre, obviamente, no sabía donde lo estaba metiendo y tuvo que taparle los ojos un par de veces. No hay mejor resaca emocional que la que te une a tu equipo ... y uno de mis actores, mi Gonzalo del alma, me dejó en las manos un regalo, un libro de estos que necesito leer en este momento en que yo también hago mi propio camino:


Y un poco antes, frente a skyline madrileño que se ve desde la terraza de Pili, Mariana me pidió que me casara con ella poniéndome en el dedo un anillo que haría palidecer de envidia al aro de cebolla que Homer le regala a Marge como alianza matrimonial. Todos bebían gin tonics en ese ático ... todos excepto yo que apuraba un litro de Coca Cola Zero. Pero yo sabía que mi resaca iba a ser mayor que la de ellos, porque la mía era emocional ... 


Anoche, todavía con mi alianza matrimonial puesta en el dedo, estaba tirado en el sofá, solo en casa, haciendo zapping entre 'Alaska y Mario' y el especial Amityville de 'Cuarto Milenio' y, mientras Pumba dormía a mis pies con toda la parafernalia que el pobre mío tiene que llevar durante el post-operatorio, me di cuenta de algo importante .... de que todo estaba bien. 

Ojalá todas las resacas fueran como las de este fin de semana. 

jueves, 6 de junio de 2013

Monólogos sobre el desamor y testículos de perro.


El monólogo de arriba (pinchando sobre la imagen accedéis a él) lo escribimos Paco Anaya y yo hace poco más de un año para la primera obra de teatro que yo dirigía, '¿A quién te llevarías a una isla desierta?'. La idea era que el personaje de Marta (maravillosamente interpretado por María Hervás) explicara directamente al público porqué nunca había querido hacerle daño a nadie .... y porqué nada duele tanto en el mundo como que te rompan el corazón.

Curiosamente, este monólogo acabó convirtiéndose en uno de los momentos estrella de la obra. Durante los siete meses que ha estado representándose en Madrid '¿A quién te llevarías a una isla desierta?', mi equipo y yo hemos visto a gente llorando durante el momento en que la gran Hervás se plantaba en el escenario y desnudaba su alma, su corazón, sus entrañas y sus sentimientos. Quizás sea porque todos reconocemos ese terrorífico momento en que una persona nos decepciona y, como dice el personaje de Marta, 'nos deja una herida que no se cura en el hospital ni con agujas que vuelven a unir la carne'.

Esta mañana me ha venido a la mente el monólogo mientras esperaba en el veterinario para recoger a mi perro Pumba. El pobre ha salido de esta guisa de la clínica:


Ayer decidí tomar una decisión 'drástica' y renunciar a ser 'abuelo'. Pero es que Pumba se había vuelto ya insoportable porque, como bien me dijo mi técnica de luces Chon López, 'cinco años sin follar volverían locos a cualquiera, Jota'. Así que mi hijo perruno tuvo que despedirse de sus pelotas, de su capacidad de procrear y de enamorarse ... todo ello a cambio, según su veterinario, de una vida apacible, sin sobresaltos y sin angustias. En definitiva, a Pumba nunca le romperán el corazón como le hicieron al personaje de Marta en nuestra obra de teatro.

No os voy a mentir pero, a pesar de la parafernalia que lleva Pumba ahora mismo encima (parece el Lady Gaga del mundo perruno), le tengo una cierta envidia. 

lunes, 3 de junio de 2013

Bienvenidos a mi planeta.


Esta fue la imagen con la que abrí mi blog 'EL CINE DE JOTA' en diciembre de 2007. Yo era estudiante de Comunicación Audiovisual en Málaga, empezaba a rodar cortos y mi cabeza estaba peligrosamente llena de pájaros que se negaban a irse.

'EL CINE DE JOTA' ha sido, durante seis años, un cajón desordenado y absurdo donde a veces contaba historias de ficción, otras mi propia vida, en algunos momentos hablaba de cine y a ratos me intentaba hacer el crítico pedante comentando las películas que había visto. Como si a alguien le importara lo más mínimo ....

Hace sólo cuatro días todo cambió sin previo aviso ... y ese ha sido el mejor indicador de que hay que decirle adiós a 'EL CINE DE JOTA', hacer las maletas, dejar sus seis años de anécdotas guardados allí y mudarse a 'PLANETA JOTA' que espera ser un lugar un poco más adulto, más absurdo si cabe que el anterior y un poco más yo.

Bienvenidos a esta locura de viaje, bienvenidos a mi planeta ...