miércoles, 27 de noviembre de 2013

Cástings que inspiran ...


Hace un par de años trabajé con Antonio Naharro, el co-director de 'Yo, también', en un curso de interpretación ante la cámara donde me encargué de grabar y montar los vídeos de los alumnos. Él venía de estar nominado al Goya a la mejor dirección novel por su película y estaba escribiendo la siguiente, yo estaba en un punto en que no encontraba inspiración ninguna después de haber parido '3,2 (lo que hacen las novias)'. Durante uno de los desayunos le pregunté como se prepara para escribir y me contestó que simplemente se levantaba, se tomaba un café y se ponía una peli que le inspirara, que le diera ganas de hacer de cosas, y después se ponía a escribir ...  me dije a mí mismo que tenía que probar ese método pero tal como me lo planteé, se me olvidó a los cinco minutos y recuperé mi costumbre de darle un paseo a mi perro, dejando el móvil, el iPod y cualquier distracción en casa, justo antes de ponerme delante del ordenador para intentar eyacular una nueva historia.

Anoche recordé el consejo de Antonio cuando salí de ver 'Cásting', ópera prima de Jorge Naranjo. ¿Por qué? Pues porque salí de la Sala Berlanga del Matadero de Madrid con ganas de escribir, de rodar, de ensayar, de llamar a mis actores y plantearles que nos lanzáramos a la locura de rodar un largo porque sí, por pura necesidad de seguir moviéndonos. Así de inspiradora es 'Cásting', un caramelito destinado a ocupar un lugar privilegiado en el nuevo y joven cine español, un disfrute lleno de mala baba y diálogos desternillantes pero que te congelan la sonrisa de una línea a otra de guión. Fresca, arrolladora, sin pretensiones pero a la vez inevitablemente profunda y encantadora, esta primera peli de Jorge es cine guerrilla hecho sin dinero pero con un tremendo sentido de la oportunidad ...

Una gozada de guión, una mezcla envidable de ficción y realidad y unos Javier López y Esther Rivas convirtiéndose en los Jesse y Celine españoles con un derroche de naturalidad, de vitalidad y de ganas de abrirse futuro en nuestro cine a machetazos. Enamorado también salí de dos nombres: Bea Arjona, y esa capacidad abrumadora de convertir lo difícil en algo sencillo gracias a esos equilibrios acojonantes que hace entre la comedia y el drama; y Ken Appledorn que tiene uno de los monólogos mejor construidos, y más puñeteramente difíciles, del año.

Y a Jorge hay que seguirle la pista, que no todos los días aparece en nuestro cine un digno heredero del mejor indie. Estoy seguro de que Billy Wilder estaría muy ogulloso de este 'Cásting'. El tráiler:




lunes, 25 de noviembre de 2013

Primeros planos.

Para mí la magia de un actor o actriz reside en cómo es capaz de aguantar un inmisericorde primer plano, lejos de cualquier truco o artificio. Sólo sus ojos, su cara, cualquier mínima expresión suya y todo eso frente al espectador ... ahí es donde los grandes se la juegan, miden su talento y pueden conseguir romper la barrera de la pantalla y quedarse a vivir en el recuerdo y en el corazón de quien les observa. 

Y si hay un primer plano que hoy por hoy me fascina es el de Maggie Civantos: 

Fotografía de Sergio Lardiez 

He trabajado con muchos actores pero a muy pocos les digo que son MIS actores, parte de mi familia artística y pieza indispensable de mi vida. Maggie es una de ellas, una actriz que luego se convirtió en amiga, más tarde en musa y ahora en casi una hermana. La Civantos es luz, verdad, carisma, talento, comicidad, drama,  música ... y, sobre todo, es uno de los mejores primeros planos que yo recuerdo haber visto en cine.

El sábado pasado tuve la suerte de verla en 'Temporal', primera película del genial Catxo donde la Civantos tiene uno de los protagonistas de una historia coral con la precariedad laboral y la desesperanza actual como sólida base cinematográfica. Una especie de 'Magnolia' versus 'Los lunes al sol' mezclado con el arrollador estilo visual de un joven Iñárritu donde brillan esos primeros planos mantenidos de Maggie, capaz de desarmar a cualquiera.


'Temporal' es cine de ahora, del hecho con pasión y esfuerzo, del que agita con rabia y orgullo la bandera del 'bajo presupuesto' pero a la vez levanta la cabeza con dignidad y un acabado formal que ya quisieran muchas producciones hechas con dos millones de euros. La primera película de Catxo es una mirada incisiva, arrolladora y despiadada a la situación actual de nuestra generación, a sus mierdas, a los encargados de cagarnos encima y a las mil maneras que siempre vamos a tener los que recibimos esa caca de limpiárnosla y volver a estar limpios. Es cine de verdad, de culto, de tripas y corazón ...

Y luego está ella, Maggie y sus primeros planos que invitan a escribirle papeles, a crearle personajes, a convertirla en objetivo de nuestras palabras inventadas y de nuestros planos. Porque verla a través de un objetivo es ver eso que, por mucho talento que se tenga, sólo aparece en una actriz entre un millón ... la VIDA reflejada en unos ojos que han nacido para actuar.

No os perdáis 'Temporal', estará toda esta semana en la Sala Artistic Metropol por sólo 3 euritos. Tenéis toda la información pinchando aquí

El tráiler:




lunes, 11 de noviembre de 2013

Cuestión de ex novios y redes sociales ...

'De todos los cafés del mundo, tuvo que elegir el mío' ... así se lamentaba el bueno de Rick en 'Casablanca' cuando se reencuentra con su ex Ilsa en la otra punta del mundo, en el bar que él regenta y donde la última persona que se esperaba encontrar era a ella. Ya se sabe, una mariposa bate sus alas en Pekín y, al otro lado de la tierra, dos ex-novios se cruzan, se paran y su mundo se tambalea ...

Si Rick e Ilsa hubieran roto su relación ahora, quizás la frase más célebre de 'Casablanca' (con permiso de la final) no hubiera hecho falta. Estoy seguro de que él le hubiera bloqueado a ella en Facebook pero Ilsa habría acabado por leer el blog de Rick, cotillear su Instagram, ver que había abierto un local en Casablanca ... No sólo eso, alguno de los dos se las habría apañado para poner algún tweet con doble sentido, algo que sólo el otro pudiera entender y que se deja ahí, en el ciberespacio, con la esperanza de que se lea. 

Los corazones rotos, en época de redes sociales, tardan mucho más en recomponerse.


El viernes, durante mi turno en el bar que nos da de comer mientras el cine nos brinda esa oportunidad (¡JA!) que nunca llega, levanté los ojos de las cañas y me encontré, mirando la carta, a la última persona que me habría imaginado ver allí, un ex novio de la época de la facultad, la típica relación tormentosa que nos curte y que uno cree que jamás olvidará ... pero sí, de repente me encontré mirando a un extraño que casi ni reconocía. Antes de llamarle por su nombre, pensando que ojalá tuviera un doble y realmente no fuera él, me di cuenta de que ya casi ni me acordaba de esa persona. Estaba muy guapo, eso sí, extraordinariamente fibrado, vestido y peinado a la última e insultantemente moreno. Le llamé y sí, era él, no había dobles que valieran ... se acercó e imaginé que él pensaría algo parecido de mí respecto a cómo había cambiado: yo ahora llevo el pelo corto, despeinado, tengo un pendiente en la nariz que antes no existía, diez kilos menos y una mezcla extraña de acentos. Yo hacía tiempo que había dejado de cotillear su blog y su facebook, no le pregunté si él había hecho lo mismo pero imaginé que sí por las preguntas que me hizo. Es curioso como dos personas que han tenido el sabor del semen del otro en su boca, son capaces de comportarse como dos perfectos y cordiales desconocidos con el paso del tiempo ...

Al contrario de lo que le pasaba a Rick y a Ilsa, mi generación se da cuenta de que se ha curado el corazón cuando deja de cotillear las redes sociales del otro:


Yo nunca estuve con nadie en el colegio o en el instituto, no perdí la virginidad hasta los 20 y no me enamoré de verdad hasta los 21, durante el tercer curso de periodismo en la facultad. Pero recuerdo a amigos que lo pasaron fatal con 17 años, cuando te prendas de alguien, emprendes una relación y acaba saliendo mal ... y te lo tenías que encontrar todos los días en el patio, en el recreo, entre cambios de clase o en la plaza del pueblo (algo muy normal cuando te has criado como yo en una localidad de no  más de 6.000 habitantes). Y da grima pensar que para mi generación una ruptura o un ex siempre va a ser así ... porque facebook, instagram o twitter siempre nos va a recordar que sigue ahí, que se ha vuelto a emparejar, que sigue en pie, que visita sitios sin ti ...

Pobre Rick, el tuvo que irse a Casablanca para olvidar a Ilsa y, aún así, ella acabó entrando en su local. Estoy seguro de que, en épocas de instagram, ese reencuentro tendría más de 500 likes.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Cult movie instantánea.

Si había una peli a la que tenía ganas desde hace meses, ésa era 'STOCKHOLM'. ¿Por qué? Por la sencilla razón de que ¡por fin! una producción española había sido capaz de hacer un tráiler con el que al espectador se le cayera la baba:


Ayer estuvimos en el preestreno de 'STOCKHOLM' y, durante unos escasos noventa minutos, el mundo desapareció a mi alrededor. El guión, magistral y único, te hace caer en una tela de araña tan romántica, arrebatadora, sexual y perversa que se te olvida todo lo demás, sólo eres capaz de mirar a una Aura Garrido fascinante y a un Javier Pereira tan encantadoramente cabrón que, si somos un pelín sinceros, es un espejo en el que mirarnos, mal que nos pese.

'STOCKHOLM', como cualquier noche de farra mítica que recordemos, puede empezar siendo un género y acabar convertida en otro. Sólo un polvo separa el romanticismo del casi terror cotidiano, el de andar por casa, el de la mañana después a las promesas absurdas que se hacen unos treinteañeros que han visto demasiadas veces 'Antes del amanecer'. Intento argumentar algo de la película pero sólo se me ocurren adjetivos: rompedora, brutal, fascinante, perversa, cruel, romántica, cabrona ... ÚNICA.


Lo único malo que puedo decir de 'STOCKHOLM' es que creo que le va a pesar mucho su condición de película independiente española. Si viniera de otro país, sin cambiar ni un solo plano de la absorbente dirección de Rodrigo Sorogoyen, estoy convencido de que sería el gran must del año, la cinta de la que todo el mundo hablaría, el sleeper de la taquilla ... Eso sí, sería maravilloso que me tuviera que callar la boca porque al final el público respondiera ante este derroche de talento joven made in Spain. Mal que le pese a Montoro.

Un 11 sobre 10. 

miércoles, 23 de octubre de 2013

Sobre la fiesta del cine, Montoro y 'Caníbal' ...


Colas kilométricas. Horas de espera sazonadas con conversaciones cinéfilas y miradas interminables a la cartelera preguntándose '¿qué peli vemos?'. Nada que ver con los últimos meses, e incluso años, donde uno tiene que salir de casa con la película que va a ver bien pensada y sabiendo que, probablemente, no pueda volver a una sala en unas semanas. Estos dos últimos días no, los vestíbulos de los cines volvían al pasado, como si se hubiera abierto un agujero en el tiempo, para verse llenos de espectadores pero, sobre todo, de ganas de disfrutar de una historia sentados en una butaca y soñando sobre una pantalla blanca. ¿La culpa de todo? Entradas a 2,90 euros gracias a 'La Fiesta del Cine', aunque algo me dice que el efecto sería similar si se dejaran en 5 o 6 euros durante todos los días. Al señor Montoro, que cada día se parece más al Pingüino del Batman de Tim Burton (no por lo desagradable de su físico, que también, sino por el odio a la ciudad/país para el que trabaja), debería hacer una regla de tres de esas que tanto le gustan a él para ver si con precios bajos se recaudaría más que con el demencial importe que tenemos que sufrir los españoles por una entrada. Monty, te lo pongo fácil, sólo el lunes se recaudó un 500% más que la última semana así que tú, que tanto te gustan los numeritos y que para eso controlas Hacienda (aunque la mano que mece la cuna de la cultura es tuya, para qué negarlo), deberías darte cuenta de algo que hasta a Pocoyó y Caillou les resultaría obvio.

Porque no se trata sólo de los cines, los bares de los alrededores estaban llenos hasta la bandera, con comentarios sobre la vida y el cine entre cañas y pinchos. En las terrazas que hay frente a los Golem no cabía un alma, las cervezas volaban y los camareros flipaban entre cobro y cobro de gente que comentaba la intensidad de 'La herida', la frialdad de 'Caníbal' o lo redonda que es 'Prisioneros'. Monty, a lo mejor reactivar el cine sirve para que los negocios alrededor de las salas se reactiven. Piénsalo un poco, se trata al fin y al cabo de números de esos que tanto te la ponen durísima.

Durísima también se la pone a Carlos (Antonio de la Torre) matar y comerse a mujeres en 'Caníbal', nuestra elegida para el primer día de la Fiesta del Cine. Y han pasado dos días desde que la vi y aún soy incapaz de decidir si me gustó mucho, poco, bastante o nada ...


Fría hasta el agobio, lenta y orgullosísima de esa lentitud, romántica a pesar de la barbarie, y aterradora en dos escenas que valen su peso en oro, 'Caníbal' es una rareza que quiere ser convencional pero al final no se decide ni por una cosa ni por otra. Y todo queda en tierra de nadie, como en mitad de ese pasillo de casa granadina que Antonio de la Torre cruza una y otra vez, y una otra vez ... y una y otra vez. Pero el caso es que Manuel Martín Cuenca se las apaña para que la película acabe siendo hipnótica, que a pesar de tener la sensación durante el metraje de que llevas años sentado en el cine, no mires el reloj ni una sola vez ... y de que maneja la cámara de cine como nadie. Cuando uno cree que la peli se ha venido abajo, Cuenca se saca de la manga un plano magistral o una escena deslumbrante y, de repente, 'Caníbal' sube para después volver a bajar y a subir. Su visionado es agotador pero merece la pena por esa sensación tan extraña que te da algo irregular, imperfecto pero consciente de que tiene que ser así para llevar a buen puerto la película.

Y señores distribuidores, dueños de los cines, amiguitos del Gobierno con ganas de vendetta ... salid a la calle, ved a la gente haciendo colas de horas para ver una película y tomar, por primera vez en mucho tiempo, una decisión inteligente. Los españoles queremos seguir soñando en una sala oscura (¡y no hagáis bromas con esto, animales de granja!)

domingo, 6 de octubre de 2013

De cómo aparece tu foto en una web porno de ositos adolescentes.

El descubrimiento empezó de manera casual, un pitido en el iPhone que me avisaba de que alguien me había comentado algo en twitter/facebook/instagram/demáspornografíaemocionalconlaquenosexponemos ... dejo la escoba y me dirijo al salón, cojo el inventito de Steve Jobs y veo que en twitter alguien llamado Teen Bear Magazine me ha mencionado, diciendo más o menos lo siguiente:


Pincho y me aparece el siguiente enlace, adornado con una foto mía que uso para el perfil de facebook y que colgué hace un par de semanas en instagram:


Ojiplático descubro que el tan Teen Bear (algo así como osito adolescente) me elige mistergram del día, o algo así ... u osito del día, vete tú a saber. Lo primero que pienso es que los osos deberían cabrearse porque la tal web me incluya en su gremio, a mí que apenas levanto 1,70 del suelo, uso una S (aunque según Amancio Ortega tengo una M) y, después de varias gastroenteritis, mi cuerpecillo se ha quedado en tierra de nadie entre la talla 38 y la 40. Vuelvo a mirar el reconocimiento que Teen Bear ha dado oportuno entregarme y, temiendo ya lo que me voy a encontrar, pincho en la web para verla completa ...

... y ahí me encuentro yo, en el centro del mes de octubre, entre chulazos, culos peludetes, pollas erectas y corridas monumentales (que, aunque en el recorte de abajo no salgan, os aseguro que están un poco más por encima de mí, eso sí, sin chorrearme). 


¿Puede ser éste mi mayor triunfo hasta ahora? ¿Ser mistergram del día en una web porno de ositos adolescentes? Pues si esto es así quiero mi banda, quiero mi corona, quiero mi ramo de flores, quiero que me pregunten por mi país y quiero decir, con lágrimas en los ojos y el rímel corrido, que lo único que quiero pedir durante mi reinado es ... LA PAZ EN EL MUNDO. 

sábado, 28 de septiembre de 2013

Cortometrajistas que hacen que la vida valga la pena ...

Los años que llevo intentando labrarme una paupérrima carrera como cortometrajista me han enseñado que en mi generación hay tres tipos de autores: los que han aprendido a caminar en un fino equilibrio entre curro y exposición en las redes sociales; los que se ponen detrás de una cámara pero realmente piensan en tweets y mientras miran al combo (y son conscientes de que el foto fija le está enfocando) no ven lo que ahí aparece sino que están rumiando en el filtro que le pondrán a la imagen que subirán a instagram; y, en último lugar, los que se dedican a escribir con pasión, a trabajar con ganas y a vivir en el mundo real. En este último grupo, sin duda, está Juan Francisco Viruega, uno de esos cortometrajistas que inspiran, que son un ejemplo y que producen envidia sana por esa mezcla portentosa de talento y capacidad inagotable para trabajar.


Juanfran es el director de dos de mis cortos favoritos del mundo mundial, el magnífico 'Estocolmo' y el fascinante 'Postales desde la luna'. Y es uno de esos tíos con los que da gusto tomarse un vino, siendo capaz de hablar de muchas más cosas que cine. Y encima es guapo y encantador. Un asco, vamos. Como dijo Sandra Bullock de Carey Mulligan cuando la primera recogió su Oscar en la categoría en la que ambas estaban nominadas: 'tu talento, tu carisma, tu juventud ... me ponen enferma'

El caso es que Juanfran llevaba mucho tiempo hablándome de 'Solsticio', su último trabajo, un drama sobre la familia que puede ser su adiós al mundo del corto antes de decirle 'hola' a lo que todos esperamos con ansias y desesperación, su primer largo. Éste es el tráiler, disfrutarlo como se merece ... y quedaros con el nombre de este almeriense que lo vais a oír muchas, muchas, muchas veces en el futuro. 

El tráiler:

https://vimeo.com/75545671

(Como blogger se ha puesto muy tonto y ahora no deja incrustar vídeos de vimeo, tenéis que pinchar el enlace y gozáis como un cochino en un lodazal con el adelanto de 'Solsticio`)




jueves, 26 de septiembre de 2013

Brujas a la vasca.


Entramos al cine apiñados como ovejas, cosas de los preestrenos. Una guardia de seguridad, armada con una cámara de infrarrojos con la que no dejará de dar por culo durante toda la proyección, nos acomoda de mala manera en la segunda fila de una sala abarrotadísima dispuesta a dejarse llevar por lo nuevo de Álex de la Iglesia. Yo llevo meses intentándolo pero aún soy incapaz de recitar el título de memoria, sin trabarme ... 'Las brujas de Zuguir' ... no, así no, es 'Las brujas de Zugar... ¿Zugar qué?'. Mientras intento repetir en mi cerebro de rubio el nombre, los créditos empiezan y se oyen unos gritos en la sala, entre el público. Son dos tíos insultándose entre ellos, a grito pelado y con una predisposición tremenda a que las palomitas vuelen por la sala. Carlos y yo pensamos que es una estrategia publicitaria de la propia película, que dos actores contratados van a animar el cotarro al más puro estilo de la Iglesia se van a dar de hostias como si fueran los payasos desquiciados de esa obra maestra que fue 'Balada triste de trompeta'. Pero no, no son intérpretes aunque los guantazos que se dan son muy reales. A todo esto, los créditos de 'Las brujas de Zugarramurdi' continúan desfilando sobre la pantalla y la guarda de seguridad sigue más interesada en vigilar que ningún espectador grabe la peli con su teléfono móvil antes que por separar a los dos que se reparten estopa. Cosas del cine ...

Así hemos empezado a ver 'Las brujas de Zugarramurdi', un comienzo inmejorable (por lo grotesco) para este delirio con la marca de la Iglesia escrita a fuego en cada fotograma. Mal que le pese a muchos, esto es cine de autor al 200%, un viaje personalísimo a las virtudes y defectos de un DIRECTOR poco dispuesto a complacer a todos. 'Si hago cine dependiendo de gustar a todo el mundo, acabaré haciendo pan', le oía decir al gran Álex hace poco en una entrevista. Y si algo se puede asegurar después de ver a estas brujas, es que lo último que ha hecho es eso, más bien se ha encargado de guisar un puchero bien cargado de violencia, comedia, acción, terror y costumbrismo. Todo bien mezclado y servido con un guión irregular pero valiente, con un reparto perfecto que se lo pasa en grande (ojito con Mario Casas y Hugo Silva, que casi se meriendan a la Maura y a gran Terele) y un ritmo endiablado que poco tiene que envidiarle a los blockbusters americanos.

Que sí, que como viene siendo habitual de la Iglesia no sabe como acabar su película y acaba haciéndolo por acumulación y usando la pirotecnia. Y que la duración se le va de las manos ... pero es que se le perdona por ese comienzo arrollador, por lo bien rodada que está, por esa secuencia demencial con Carmen Maura hablando por teléfono ... desde el techo ... o por esa primera media hora al más puro estilo 'La matanza de Texas' pero a lo vasco. 

Demencial, grotesca, espídica, loca ... puro Álex de la Iglesia. Ojalá arrase en taquilla.

El tráiler:


martes, 10 de septiembre de 2013

Carta a LA HERVÁS ...


Queridísima María,

la primera vez que oí tu nombre fue de la boca de, como no, Maggie Civantos. Yo estaba desesperado porque no encontraba la actriz perfecta para interpretar a mi Marta en '¿A quién te llevarías a una isla desierta?' y, después de acabar hasta el gorro de ver videobooks que no me decían nada, la señorita Civantos me dijo: 'tengo una amiga que puede encajar muy bien en ese papel, te paso el enlace a su web y échale un vistazo'. A golpe de primer ratón no puede dejar de pensar que no eras más que otra actriz muy mona, muy esbelta y muy perfectísima de la muerte para fotos de moda ... y eso me daba una pereza tremenda. Yo es que soy muy burro María, que le vamos a hacer, ya me conoces y eres consciente de que apenas tengo unos segundos de lucidez y sentido común al día. De las fotos pasé al videobook y le di al play ... y vi eso, lo que siempre andamos buscando y pocas veces encontramos los directores ... vi la magia, vi la comedia, vi el drama, vi esa luz enorme que, aunque lo intentaras, nunca podrías tapar. Cinco minutos después te estaba escribiendo para ofrecerte directamente el papel de Marta y tú, para mi sorpresa, ni te dignaste en contestar. Cinco días después llegó esa respuesta: 'perdona, estoy en Nueva York, hablamos en cuanto vuelva'. Buh, una diva, pensé yo. Te lo repito, ya sabes que soy muy burro y me da por pensar estas cosas ... pero el caso es que volviste, me escribiste y me dijiste que sí, que claro que hacías el papel de Marta.

Recuerdo la primera vez que te vi en persona, perdida en las escaleras del bloque donde hacíamos la primera lectura del libreto y comiéndote unas naranjas, vestida apenas con unos botines, unos vaqueros y un jersey que te quedaba enorme ... y aún así estabas guapísima y me sacabas casi una cabeza de altura. A pesar de que sabes que nuestro amor era imposible (más que nada por nuestra común afición al género masculino) no pude cerrar la boca ante semejante impresión de mujer. Pero eso quedó en la nada más absoluta cuando te sentaste a la mesa y leíste tu papel, ese monólogo sobre el desamor que tanto has repetido en más de treinta funciones de nuestra isla desierta. Volví a ver la luz, la magia ... y supe que, en cierta manera, había encontrado a una de esas actrices que me cambian el rumbo profesional, que me hacen querer ser mejor director y guionista para poder así escribir papeles a su altura. Tú eras una de ellas, lo tenía clarísimo.

Luego llegó Eme y 'Mejor dirección novel', el revival de '¿A quién te llevarías a una isla desierta?' y la actriz que deja de ser eso para convertirse en amiga, compañera y profesional. Y ayer vi a la ACTRIZ con mayúsculas en tu estreno, en ese monólogo bestial que es 'Confesiones a Alá' que es, no sólo tu mejor trabajo, sino también el papel que hará que medio Madrid se quede con tu nombre grabado a fuego. Además, tienes apellido de actriz de raza, se te puede llamar LA HERVÁS y todos sabrán perfectamente quien eres, como la Verdú, la Echegui, la Abril, la Maura ... las grandes amiga, entre las que tú estás ya. Y no, no me digas que soy exagerado o que digo esto porque te quiero, ayer levantaste a un teatro lleno hasta la bandera que apenas podía contener la respiración después de verte dejándote el alma y las tripas durante dos horas en el escenario. Tú sola, sin nada más que tu talento descomunal y un texto abrumador. Tú, LA HERVÁS, haciendo magia con tu cuerpo, con tu voz, con tus palabras ... con tu corazón que ayer nos regalaste a cada uno de los espectadores de 'Confesiones a Alá'.


Gracias María, gracias por hacer un trabajo que me hace recordar porqué me quiero dedicar a esto. Gracias por tu mirada, por tu sexualidad en la parte central de la obra, por ser capaz de transmitir tanto a pesar de que estar en ocasiones oculta por completo detrás de un maldito burka. Gracias por ese momentazo cantando el 'New York, New York' y ser capaz de poner los pelos de punta con cada intención no dicha pero implícita en cada frase de la canción. Gracias por crear tanto arte y por demostrar que ni el IVA de los cojones, ni la crisis, ni este Gobierno, podrá nunca con la ilusión y la CULTURA en mayúsculas que tú y tu director, Arturo Turón, nos regalasteis ayer.

Gracias María por hacer con este trabajazo que me sienta tan orgulloso de que mi nombre haya estado alguna vez ligado profesionalmente al tuyo.

Ayer te vi tocar el cielo como pocas veces he visto hacerlo a una actriz ... ahora te toca adueñarte de él.

Gracias María por esta maravilla de monólogo.

Jota.


domingo, 11 de agosto de 2013

El romanticismo en los tiempos del Grindr.

Cuando me compré el iPhone hará unos meses, todos mis amigos (gays) me dijeron lo mismo: 'a ver cuanto tiempo vas a tardar en instalarte el Grindr'. Lo decían con sorna y cachondeo porque en los últimos años me había vuelto un poco Cospedal respecto a esa aplicación, sin llegar a entender la gracia de que tu móvil te dijera a cuántos metros de distancia estaba el chulazo de turno de la misma manera en que mi perro olfatea a las hembras en celo.

Sigo sin tener la aplicación de marras y en los últimos días me he parado a pensar '¿me estaré volviendo un retrógrado? ¿un mojigato? ¿un romántico? ¿¿me estaré transformando en un guardian de la moral digno de pasear por calle Génova?'. Y reconozco que, entre pensamiento y pensamiento tan profundo, me encontré con el iPhone en la mano dispuesto a descargarme el radar gay por excelencia y ver si de verdad sirve para algo más que para que el ciberespacio marica sepa cuanto me mide. Al fin y al cabo, muchos amigos me han dicho que habían conocido a gente genial a base de saber a cuántos metros estaba el chico de los 21 cms de rabo.

Pero no lo instalé ... básicamente porque me di cuenta de que sigo siendo un romántico ...


... un romántico al que le encanta no saber cómo va a ser la polla que se va a comer hasta que no baja el calzoncillo in situ, en el dormitorio (o vete a saber dónde, que yo siempre he sido muy exótico para las bajas pasiones y los lugares donde practicarlas) y descubre si es grande o pequeña, si calza a la derecha o a la izquierda, si realmente le pega a la persona que la luce o no ... si me encantaría comérmela toda la vida o voy a tener que usar trucos para despacharla pronto. Llamadme romántico pero no lo instalé porque descubrí que me encanta ver la cara del chico que me gusta e imaginármelo desnudo, sin saber ya de antemano cómo va a ser su cuerpo o si los centímetros que dice que tiene son reales o no.


El romanticismo en los tiempos del Grindr está ya casi extinto. Hace poco, en el metro, me sonrió un chico guapísimo, yo como un lerdo miré a los lados hasta que me di cuenta de que me lo hacía a mí ... e inmediatamente sacó su móvil de última generación, tecleó algo y pasó su mirada de la pantalla del teléfono a mí y viceversa ... así un rato. Cuando se lo conté a mi amigo Paco me dijo: 'te estaba buscando en Grindr pedazo de mongolo'. No me encontró, obviamente, y la verdad es  que los dos nos bajamos en diferentes paradas sin dejar de mirarnos, a lo 'Shame'. Una pena ... un hola hubiera bastado para llevarme al huerto, soy así de fácil para la vida real y así de difícil para la virtual.

Al final va a resultar que soy un auténtico retrógrado ... Cospedal estaría orgullosa de mí. 

jueves, 25 de julio de 2013

Un repaso a las mejores escenas de sexo explícito de Michael Fassbender ...


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Lo siento, habéis caído. Sé que es un truco burdo, infame y que ahora mismo querréis golpearme en la cara con algo más contundente y de mayor tamaño que el miembro viril de Fassbender. Pero el autobombo y la publicidad mandan y ya que habéis pinchado en este enlace para ver sexo, desnudos y guarrerías pues os quedáis y leéis lo que tengo que decir. Prometo en compensación un post donde se hable en abundancia de fluidos corporales y bajas pasiones contadas desde mi primera persona.

Muchos nos habéis mandado fotos como ésta durante esta semana:


Sí, hemos empapelado Madrid con el póster que Manolo Pavón hizo para la primera temporada de '¿A quién te llevarías a una isla desierta?' hace un año, cuando estrenamos este experimento teatral en mayo de 2012 sin saber si era una locura, una mamarrachada o un suicidio artístico. El que había sido el cortometraje que me dio a conocer en 2006, convertido por Paco y por mí en un guión para largo que nunca vio la luz, acabó siendo una obra de teatro generacional que se ha estado representando en la capital durante ocho meses. Mucho tiempo de alegrías, emociones y sentimientos a flor de piel con la historia de Marcos, Marta, Celeste y Eze ...

El pasado 1 de julio hicimos una función especial de '¿A quién te llevarías a una isla desierta?' para despedir a Garaje Lumiére, la sala que vio nacer esta historia. Antes del pase, mi ayudante de dirección y yo reunimos al equipo y a los actores y le dimos las gracias por este viaje maravilloso y todos juntos despedimos a los personajes. Para mí fue triste decirle adiós pero apenas 24 horas después recibíamos una llamada de la emblemática Sala Triángulo ... el adiós se convertía en un 'hola' cargado de novedades.


Nuestra historia vuelve a Madrid, durante dos días, 27 y 28 de julio a las 20:30. Y hemos querido celebrar este revival con muchas novedades, un nuevo final que ayer, durante los ensayos, nos hizo llorar de emoción a los que disfrutamos con la química entre David Tortosa y Maggie Civantos. Nuevos diálogos, nuevas escenas, un giro completamente diferente pero la misma emoción para contar 24 horas en la vida de Marcos (Juan Caballero), Celeste (Maggie Civantos), Eze (David Tortosa) y Marta (María Hervás), un grupo de amigos que desmantelan el piso en el que han compartido sueños, fracasos, amor, sexo y amistad durante los últimos doce años ...

Durante las dos últimas temporadas fue mi querido y admirado Pablo Cabrera quien hizo de Eze pero compromisos previos han hecho que le sea imposible estar ahora. Y cosas de la vida, ha vuelto a nuestra isla David Tortosa, el primer Eze, que tuvo que dejar nuestra obra porque consiguió aquello por lo que llevaba peleando toda su vida, un protagonista en un musical en Gran Vía. Y es raro pero muy, muy emotivo volver a ver a una actor tan descomunal, carismático e intuitivo como David interpretando a uno de los personajes que más he disfrutado escribiendo y que más quiero.

Lo que son las cosas, volvemos con una obra llena de novedades pero con el reparto original que la puso en pie. Volvemos a los orígenes para hacer algo diferente.

Podéis comprar las entradas aquí o en Atrápalo que las tenéis más baratitas. Estaremos encantados de veros por la Triángulo y preguntaros eso de '¿a quién te llevarías a una isla desierta?'.

Os dejo con un vídeo que Jose Martín grabó en junio de 2012, durante la última función que David tuvo como Eze, pinchando aquí disfrutáis de un adelanto de nuestra isla.


martes, 23 de julio de 2013

Siete días vistos desde mi iPhone.

Siete días vistos desde mi iPhone, siete días de escaparme, de perderme, de encontrarme, de comer mucho, de beber más, de reírme hasta doblarme por la mitad y de conducir con Ali por el impresionante paisaje de Cabo de Gata al ritmo de Paolo Nutini mientras nos creíamos que hacíamos la ruta 66 en un viaje de descubrimiento personal:

video

Siete días de pisar la arena, de meter la cabeza en aguas cristalinas hasta quedarme sin respiración, de leer 'En el camino' de Kerouac al lado de chonis de Benidorm y amas de casa almerienses y de dar forma, con el cuaderno en la mano y sentado en una roca del espigón, a mi próximo guión:





Siete días para olvidarme de todo en Cabo de Gata, para cerrar los ojos, para escaparme por sus dunas y sus rocas y para arreglar el mundo entre baños de olas gigantes, bocatas de lomo y ojeadas indiscretas a dos chicos que se bañaban juntos y que intentaban disimular que eran gays y que estaban enamorados hasta las trancas a pesar de su masculinidad suprema:





Siete días con mi amigo John Lennon y descubriendo el 'Súper 8', el pub donde me encantaría a quedarme vivir, con su techo de Barbarella, su pared de vinilos y un póster gigante de 'El espíritu de la colmena' dando la bienvenida:




Y un último día antes de volver a la realidad para ver atardecer en la sierra almeriense y darme cuenta de la suerte que tengo de tener amigos que llevan conmigo más de trece años y con los que sigo compartiendo semanas como ésta. No hemos hecho la ruta 66, no hemos emprendido un viaje a lo Thelma y Louise ... pero en siete días he acabado encontrándome de nuevo.



miércoles, 3 de julio de 2013

Reencuentro.


Les tengo un especial cariño a las películas que se estrenaron en España en 1995. Ese fue el año en que me compré mi primer Fotogramas cuando yo tenía doce añitos y cuando empecé a devorar con obsesión películas no muy consecuentes con mi edad ... entre ellas 'Antes del amanecer'. No la entendí muy bien pero recuerdo perfectamente que me dejó triste, con unas ganas tremendas de saber si esos Jesse y Celine tan jóvenes, tan guapos y tan encantadoramente repelentes se acabarían encontrando en esa misma estación el día que pactan al final de la película. Siempre he guardado un recuerdo especial para este joyita por ese torbellino de sensaciones que fue capaz de provocar en un crío que aprendió que para enamorarse no hace falta ni cruzar una palabra, basta con la química:


Parecía imposible pero 'Antes del atardecer' superó a su antecesora y se convirtió en un viaje inolvidable a las segundas oportunidades, a los recuerdos que nunca desaparecen y al instante preciso en que puedes recuperar el tiempo perdido. Pluscuamperfecta.

Y nos llegó 'Antes del anochecer' y todos nos volvimos locos de expectación ante el reencuentro con Jesse y Celine. Y los muy cabrones han cumplido con todo lo que esperábamos. Este último capítulo de la atípica trilogía es imperfectamente perfecto, quizás porque ahora retrata la madurez y el mantenimiento del amor cuando se ha crecido, cuando la convivencia amenaza con la rutina y cuando lo que antes era perfecto se acaba volviendo peligrosamente imperfecto. Y ahí 'Antes del anochecer' se dedica a hacer equilibrios entre el amor romántico y la decepción de pensar que siempre será como la primera vez, entre la rutina y la magia que se supone siempre tiene que estar ahí, aunque sea leve, aunque no se vea. Incluso es valiente cuando refleja sin pudor la imperfección de unos cuerpos dejados a la madurez que hace mucho tiempo fueron perfectos.

Arrebatadoramente triste pero divertida, encantadora y romántica. Dura pero esperanzadora y mágica. Imperfectamente perfecta. Ha sido un auténtico gustazo reencontrarme con Jesse y Celine.


martes, 2 de julio de 2013

Ayer ...

Ayer cumplí 31 años. Se dice pronto pero cuando mi madre tenía esa edad yo ya tenía 13 añitos, ella se había comprado una casa y me había criado sola con la ayuda de su familia. Yo a los 31 llego con la única responsabilidad de un perro a mi cargo, muchos pájaros en la cabeza, aproximadamente unos 18 pisos de alquiler por los que he pasado y la demostración de que no puedo cuidar ni de unas plantas porque se me mueren todas.

Ayer me levanté temprano, saqué a pasear a Pumba y me autoregalé una tarta de nata de cumpleaños como desayuno. Sí, nata, es nata y estaba solo en mi cama, así que no hay muchas posibilidades de que sea lo otro ...


Ayer tuve un cumpleaños insuperable porque Marilyn en persona (y barba) me cantó el 'Happy Birthday Mr. Jota' mientras mis amigos me rodeaban. Y hacía mucho tiempo que no me sentía tan seguro, tan bien, tan ... con todo en su lugar. Eso sí, Marilyn se ve que tenía un cuerpazo que ríete tú de los strippers de 'Magic Mike'.


Ayer regresamos a una isla desierta. No tenía ni idea de las sorpresas que me esperaban después de la función pero para mí la mejor forma de pasar mi cumpleaños era en el teatro, aunque fuera por un motivo triste. Garaje Lumiére cierra sus puertas en unos días y anoche regresamos para una función especial de '¿A quién te llevarías a una isla desierta?', la historia con la que debutamos sobre ese escenario el 9 de mayo de 2012 y que se mantuvo en cartel hasta febrero de este año. Pocas palabras se pueden usar para describir la emoción de ver de nuevo esta escenografía, el piso compartido de Marcos (Juan Caballero), Marta (María Hervás), Celeste (Maggie Civantos) y Eze (Pablo Cabrera):


Ayer salimos a recibir los aplausos todo el equipo técnico y artístico. Y lloramos, mucho. Eran lágrimas de emoción por decir adiós, de rabia e impotencia por las injusticias que se están cometiendo contra la cultura en este país ... pero también eran lágrimas de apoyo a Celia de Molina, a su garaje, a sus sueños y a todo lo que le tiene que llegar ahora, todos esos nuevos caminos por los que transitar y por los que seguir currando en esta profesión tan bonita que es contar historias.


Ayer me di cuenta de que todos los malos momentos merecen la pena por las emociones que los que trabajamos en el teatro y en el cine somos capaces de sentir. Somos unos privilegiados porque con cada función, con cada corto, con cada película, con cada guión, nos sentimos VIVOS de una manera que otras personas jamás serán capaces de sentir.

Ayer fue uno de esos días que recordaré durante mucho, mucho tiempo. Para toda la vida. 

domingo, 30 de junio de 2013

Diez imágenes para una despedida.

Diez fotos, diez momentos para despedir a 'Mejor dirección novel'. Ayer tuvimos la última función de nuestra obra de teatro, llegamos al final de un viaje apasionante, duro, agotador, largo pero también inolvidable y curativo. Aún con la resaca emocional (y qué coño, también de la otra) me he tirado al sofá con mi taza de 'El rey león', el primer café de la mañana (o del mediodía) y me he puesto a trastear en el iPhone para encontrarme con estos diez momentos:

Momento 1, los viajes en moto con la Civantos. Siempre que Maggie pasaba a buscarme en su bicharraco para ir al teatro no podía evitar sentirme un poco como María Valverde en '3 metros sobre el cielo'. Maggie conducía, yo me agarraba a ella como una colegiala y los dos nos pegábamos un repaso a nuestros estados de ánimo mientras yo presumía de 'novia' y moto que sólo duran los cinco minutos que tardamos en llegar a Garaje Lumiére. Maggie siempre ha conseguido recogerme seriote en la puerta de mi casa y sin embargo llegar a la sala descojonado de la risa y con unas ganas tremendas de todo.


Momento 2, la cortina roja. Nuestra casa, ese sitio tan especial, tan valiente y que, pese a todo, seguirá de pie aunque la incompetencia de los de arriba lo cierren. Y lo hará porque lo que hay detrás de esa cortina roja ha unido a toda una generación que vamos a dejarnos la piel, el alma, las tripas, los cojones y el coño en seguir contando historias.


Momento 3, 'Cuatro septiembres al año'. La falsa película que hemos creado y alrededor de la cual gira toda la trama de 'Mejor dirección novel'. Nos hace gracia, mucha, que los espectadores de nuestra obra salgan de la función con la sensación de haberla visto realmente. Quien sabe, quizás sea el momento de hacerla realidad.


Momento 4, ellos. Sí, mi equipo técnico pero también los mejores amigos que uno podría tener. Capaces de contagiar su pasión por el teatro y el cine a cualquiera pero ante todo capaces de conseguir que nunca me caiga y, si lo hago, de levantarme en el mismo momento en que me doy de morros contra el suelo. No son mi equipo, ni siquiera son ya amigos ... son mi familia.


Momento 5, las polaroids. La cámara de fotos polaroid de Paco acabó convirtiéndose en la séptima protagonista de 'Mejor dirección novel' (porque el sexto e improvisado prota siempre ha sido el público que se ha visto metido hasta el cuello en la trama de la obra).


Momento 6, el final del viaje. Éste era uno de los póster de 'Cuatro septiembres al año' que decoraban la escenografía. Al final de la función se lo quedó Gonzalo y ahora está lleno de lo que muchos no nos atrevemos a decir con palabras por timidez. Un rotulador negro lo decora con recuerdos, emociones, chascarrillos y mucho, mucho cariño. Cinco meses de ensayos, funciones y aprendizaje en forma de dedicatorias.


Momento 7, alcohol, flyers y pollas azules. Los otros grandes protagonistas de la obra, quien la haya visto sabrá porqué.


Momento 8, mi 'hermano' y yo. Paco es algo más que mi coguionista y mi mejor amigo, para mí es mi hermano. Los que nos seguís desde hace tiempo sabréis que en 'Mejor dirección novel' recuperamos a dos personajes de 'Placer', Leo y Adrián. Y uno de los momentos que más me gusta de mi filmografía, la historia de la polla azul de Leo. Pues aquí está ... y Paco y yo ayer mantuvimos una lucha a muerte para llevárnosla a casa como recuerdo del atrezzo. Ganó él ... ¡mierda!


Momento 9, solos en el teatro. Quedarte con tus amigos, con tu equipo y con la gente que quieres a solas en la sala, con todo cerrado, bebiendo, charlando, llorando y arreglando el  mundo fue un momento inolvidable. Porque todo este viaje se puede resumir en palabras como ilusión, amor, ganas y abrazos. Abrazos llenos de verdad y de ganas de cambiar las cosas.


Momento 10, mis actores. Ellos, el corazón de 'Mejor dirección novel', Ignacio Mateos, Maggie Civantos, María Hervás, Gonzalo Grillo y Pablo Cabrera. Cinco bestias pardas de la interpretación, cinco amigos, cinco personas increíbles que me han dado la vida, que me han ayudado en todo, que se han metido en los personajes hasta la médula y confiando ciegamente en mí ... cinco corazones que no les caben en el pecho y cinco intérpretes con los que ojalá siga currando toda la vida.

                                    

Terminó 'Mejor dirección novel ' pero a nosotros no nos para nadie. 

viernes, 28 de junio de 2013

Tras la cortina roja ...

Una de las escenas que más me emociona del cine pertenece a 'Cinéma Paradiso'. Y no, no es el mítico final con los besos cortados y descubiertos por Totó, se trata del momento en que él tiene que asistir a la demolición del mítico cine donde se ha criado, donde aprendió a montar películas y donde vio por primera vez emociones y sentimientos reflejados en la pantalla y que él no había vivido aún. Puede sonar exagerado pero los que aspiramos a vivir de contar historias sabemos que hay edificios que son más que un lugar físico, son cajas de sentimientos, oportunidades, recuerdos y de momentos que marcan. Totó tenía su Nuovo Cinéma Paradiso ... yo he tenido en Madrid a Garaje Lumiére.


Ayer saltó la noticia pero yo, desgraciadamente, ya la conocía desde hace un par de semanas. Lloré en el camerino cuando se lo tuve que contar a mi equipo, todos lloramos de hecho. Porque Garaje era (Y ES, en presente porque siempre estará ahí) el sueño y pasión de una mujer, Celia de Molina, que quiso abrir un espacio en Madrid para los nuevos y viejos creadores, para las obras más arriesgadas, para que nadie se quedara con una historia que contar guardada en un cajón porque las supuestas salas independientes importantes de la capital no se dignan ni siquiera a contestar a un mail. No, Celia siempre estaba abierta a propuestas, se sentaba contigo en ese maravillo sofá rojo de terciopelo del hall y te pedía que le contaras tu obra, te proponía fechas, se entusiasmaba como una niña pequeña con cada detalle que tú le ibas narrando ... ella era la dueña de Garaje, era una empresaria, pero ante todo era y es una persona enamorada de su profesión, el teatro y el cine, y anteponía eso siempre a cualquier interés monetario.

La noticia del cierra de Garaje es demoledora. Porque la carta blanca que se le ha dado a este Gobierno para hacer lo que quiera nos va a pasar una factura tan grande que parece que sólo vamos a despertar cuando estemos de pie, solos, en mitad del páramo desértico en que están convirtiendo la cultura española. Porque están demostrando un desprecio abominable hacia nuestra profesión, riéndose en nuestra cara, destrozando ilusiones, sueños y vidas dedicadas a algo a lo que este Gobierno corrupto y podrido le tiene mucho miedo. Y si tanto pavor le tiene es por algo, porque el cine y el teatro son capaces de llevar voces, ideas e historias a donde el PP no quiere que lleguen ... porque el arte cambia las cosas y eso a quien sólo conoce la dictadura del dinero y el silencio no le gusta. Y si no podemos usar Garaje (u otros teatros como el Arlequín que también cierra) usaremos lo que esté a nuestro alcance, ya sean casas particulares, la calle o nuestros teléfonos móviles.

Gracias Celia, gracias por haber sido tan valiente y luchar hasta dejarte las entrañas. Nunca te lo he dicho pero tú, tu maravillosa familia y Garaje me han salvado la vida, no una sino dos veces. Hace un año llegue a Madrid con mi vida reducida a escombros y tú me abriste la puerta de tu teatro para montar allí '¿A quién te llevarías a una isla desierta?', una obra que acabó salvándome, curándome y recomponiéndome. Y hace sólo unas semanas llegue a una de las funciones de mi segundo experimento teatral, 'Mejor dirección novel', reventado por dentro por culpa de unas emociones (la decepción, la mentira, el engaño ...) que nunca creí que vincularía a una persona de mi vida. Pero así fue, llegué llorando a Garaje y, dos horas después, no había parado de reírme, de ilusionarme ... de sentir gracias a vosotros que tengo una profesión muy hija de puta pero que es capaz de curar heridas.

Gracias Celia, gracias por cada abrazo que me has dado, por las veces en que te achispabas con tres cervezas y me cogías la mano y me decías 'ains, Jotita, algún día ganarás un Goya y se lo tendrás que dedicar a Garaje'. Gracias por tu pasión, por tu amor infinito, por dar tanto sin pedir nada, por abrirnos de par en par las cortinas rojas de tu teatro y hacernos sentir como en casa ... Gracias por luchar. Gracias.

Nosotros nos vamos a despedir de Garaje como mejor sabemos hacer, contando historias. El próximo sábado 29 de junio celebramos la última función de 'Mejor dirección novel'. Pero el lunes ... el lunes va a ser un día para el recuerdo. Volvemos con un pase especial de '¿A quién te llevarías a una isla desierta?', la obra con la que debutamos en Garaje para estar un mes y acabamos representando durante casi un año. Le vamos a decir adiós a este lugar tan mágico con las emociones a flor de piel, con el corazón encogido pero con más ganas de pelear, luchar y dejarnos las tripas en esto.

Celia, gracias por salvarme la vida, gracias por hacer que esta profesión merezca la pena.